Rosa Hermoso Alvarado

Ramón Valdés Castillo, nació en la Ciudad de México el 2 de setiembre de 1923 y pertenece a una generación de cómicos de gran trayectoria, ‘Los Valdés’ (Germán ‘Tin Tan’, fallecido en 1973, Manuel ‘El Loco’ y Antonio ‘El Ratón’) de la edad de oro del cine mexicano.

Don Ramón participó en más de 50 películas de esa época; sin embargo, fue su hermano Germán el que más destacó en la pantalla grande. El destino tenía preparado para él otro camino y un personaje que marcaría su vida.

¡No te doy otra nomás…!

Fue en 1971 que Ramón Valdés se integra al elenco del ‘El Chavo del Ocho’. Él ya había trabajado con Roberto Gómez Bolaños en ‘Los Supergenios de la Mesa Cuadrada’, que más adelante se convertiría en Chespirito, un seriado de sketches en los que interpretaría a los más diversos personajes.

Sin embargo, nadie imaginó que ‘Don Ramón’, el flacucho mal genio, viudo, el hombre de los mil gestos, pobre pero honrado (Como El Sol de Iquique), sería el ídolo de muchas generaciones. Fue ese mimetismo con su personaje lo que conquistó a sus seguidores. Su porte desgarbado pero coqueto, su manera fresca de tomarse la vida y su noble corazón para hacerle frente a la adversidad eran el contrapeso ideal frente a los otros habitantes de la vecindad.

Sus vecinos señalaban que Don Ramón era alérgico al trabajo, pero a pesar de eso lo intento más de una vez. Pasó de globero a pintor, de maestro de obras a peluquero, de vendedor de churros a ropavejero, de boxeador a instructor de fútbol americano y de fotógrafo hasta consejero sentimental, un mil oficios que nos sacaba una carcajada en cada capítulo.

También destacamos su caballerosidad, pues ‘Monchito’ sí que tenía paciencia a las féminas del elenco. Su caprichosa hija ‘Chilindrina’, su alterada y violenta vecina ‘Doña Florinda’ y su eterna enamorada platónica ‘doña Clotilde, La bruja del 71’, lo sacaron de sus casillas más de una vez, situaciones para las que el ‘Rorro’ siempre tuvo una salida cortés.

Su alejamiento de la vecindad

Por desacuerdos de producción con Florinda Meza (Doña Florinda), quién había tomado las riendas del programa El Chavo del Ocho, Ramón se aleja de la vecindad para emprender nuevos retos.

En se une a Carlos Villagrán, su otrora vecino, para iniciar juntos una nueva propuesta televisiva en Venezuela. A pesar de ser dos personajes muy queridos, la audiencia no les fue muy favorable.

Roberto Gómez insistió con Valdés para que retorne al elenco de El Chavo del Ocho, pero él prefirió dedicarse a su familia y posteriormente incursionaría en el mundo circense.

Para entonces, una vieja adicción al tabaco le pasaba la factura. ‘Monchito’ fue diagnosticado con cáncer al estómago a principios de los ochenta. Recibió un tratamiento y siguió trabajando. Con los años el mal recrudeció y se extendió a la columna vertebral.
La última gira

Con su circo recorrió toda la república mexicana y algunos países latinoamericanos.

Si bien Ramón cumplió con todos sus compromisos y con su público, para nadie era un secreto que su salud estaba muy deteriorada. Cuando volvió a México empeoró.

Un 9 de agosto de 1988, tras pasar dos semanas sedado para paliar los dolores propios de la enfermedad, Monchito se fue sin pedirnos permisito.

Homenaje de la TV peruana:

[youtube url=”https://www.youtube.com/watch?v=0WnjKH3GY4k” width=”560″ height=”315″]