Por GONZALO VALLEJO LEGARRETA

El aborto legal, gratuito y seguro deberá ser un Derecho de la Mujer plenamente establecido en la instauración de una nueva Constitución Política del Estado de Chile que, sin duda alguna, tendrá que ser la tarea prioritaria y fundamental, a través de una Asamblea Constituyente, del próximo gobierno progresista. La mujer es la única quien tiene el absoluto discernimiento para decidir libremente sobre su cuerpo y su embarazo. Ya se ha dado un gran paso en el gobierno reformador de la Presidente Bachelet, férrea defensora de los Derechos de la Mujer, cuando promulgó la Ley que despenalizó la Interrupción Voluntaria del Embarazo en 3 causales, derecho elemental de la mujer, a pesar de la impugnación que presentó la derecha conservadora, con su política antifeminista, ante el Tribunal Constitucional. Más que todo, reafirmar que será una política de salud garantizada por el Estado y de acuerdo a los parámetros que una sociedad moderna exige para reconocer plenamente, en un próximo paso, la despenalización total del aborto por las causas, absolutamente personales, que ellas consideren pertinentes de acuerdo al dictado de su conciencia. La lucha que la gran mayoría de las mujeres continúan emprendiendo a diario por reivindicar su derecho a decidir ya está tomando vuelo en casi todas las naciones de América Latina. El rechazo de parte del Senado argentino para despenalizar el aborto es sólo un pequeño óbice en esta consecuente y legítima lid. La revolución de los pañuelos verdes ya se esparce por la comunidad femenina consciente y profundamente librepensadora para liberarse de las cadenas prehistóricas de una cultura machista ya negada por la contemporaneidad. Realmente es un hecho histórico, pues la mujer ya no puede seguir soportando estoicamente las razones axiológicas de la religión católica tan severamente cuestionada y ya no creíble, debidas a la inmoralidad de sus escándalos sexuales y financieros. Ninguna institución religiosa puede atribuirse el derecho a decidir por un acto particular, ni tampoco un grupo ultraconservador de legisladores, “objetores de conciencia”, que ya están desfasados por no entender la problemática social que sufren las mujeres pobres de este Chile no desarrollado culturalmente. La batalla debe continuar para que la libertad, como concepto de disposición de sí misma, sea plena y definitivamente reconocida. Otro pañuelazo. Este martes las diputadas opositoras Camila Vallejo, Karol Cariola, Cristina Girardi y Camila Rojas, presentarán, como propuesta legislativa, un proyecto para despenalizar la interrupción del embarazo antes de las 14 semanas. La batalla será lenta, pero la consecuencia de las mujeres por defender sus convicciones será coronada por el éxito. El pañuelo verde quedará como el símbolo de una justicia verdaderamente esperada.