En un mal partido de los de Riffo, los celestes lograron el objetivo principal: sumar de a tres puntos.

En un cotejo parejo, Deportes Iquique supo sacar mínima ventaja para ganar la primera de las siete finales que le quedaban al equipo. Porque más allá del mal juego mostrado por el cuadro Dragón, lo que importaba era ganar, y el apretado marcador de 2 a 1 reflejó un duelo de fuerzas parejas.

Ayer en Cavancha se mejoró en lo defensivo, pese al error de Naranjo y posterior autogol de Juan Pablo Miño, que marcó el empate después de la apertura del colombiano Carlos Sierra, el mejor de la cancha. Miño siempre bien parado, con la vuelta de Peñailillo en buen nivel, y los aportes de Rolón y del siempre peligroso Pernía, Iquique se dedicaba a mover la pelota sin profundizar.

Temuco no hacía mucho más, con Riquero (quien volvía a Cavancha) como baluarte de un mediocampo sureño bastante lento. Salinas supo sacar ventaja tras pase de Bustamante y sacar un centro rasante que no pudo conectar Sierra, pero si el defensor Cristóbal Vergara, que la mandó hacia su propio pórtico. Después de eso Temuco merodeó el área celeste, pero atento estuvo en todas el capitán Naranjo. Tres puntos que muestran que los Dragones Celestes siguen luchando por mantener la categoría.