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En la memoria colectiva está la frase de la canción “Ramito de Violeta”. “Quien cada nueve de noviembre. Como siempre sin tarjeta. Le mandaba un ramito de violetas”, que en Chile popularizó Zalo Reyes, pero este tema tiene una historia que comenzó 1974 con Cecilia de España.

La canción relata la historia de un matrimonio de años, donde el marido que “era el mismo demonio” le envía flores para su cumpleaños, jugando al anonimato, donde ella (un ama de casa) no sabe quién le hace ese regalo. La autora juega con la imaginación y sorprende con un final extraño y melancólico.

Cecilia (Evangelina Sobredo) interpretó “Ramito de Violeta en su segundo trabajo como cantante profesional. Nacida en 1949, hija de un diplomático español. En 1969 regresa a su país donde inicia su carrera como compositora y cantante, pero con una figura o imagen que no cuadra con los estándares de franquismo conservador de la península.

Pero Cecilia se atreve y sus canciones rompen en lineas de temas dulzones que poco hablan de la vida. El primer caso es “Dama Dama”, quizás una critica a la sociedad española y ese doble estereotipo que se replica por estos lares. Es una liberación de la sexualidad nos podríamos preguntar, ya que su letra describe el pensamiento relámpago: “Dama dama de alta cuna. De baja cama”.

El 2 de agosto de 1976, Cecilia fallece en un accidente automovilístico, pero su breve carrera musical sigue viva, porque varias de sus canciones siguen vigentes a mas de cuarenta años de su partida.

Un Ramito de Violetas, con Cecilia en 1974.

En 1981, otro cantante español Manzanita (José Manuel Ortega), en un estilo muy especial revive el tema, para algunos, quizá muy español. Manzanita, falleció en el año 2004.

Cuatro años después en Chile, Zalo Reyes realiza su versión, la más conocida para nosotros los chilenos, pero que igual tiene un estilo muy del “gorrión de Conchalí”.