El Sol de Iquique

“Cantemos con el alma estremecida,Iquique, Iquique, Iquique, eres el gran amor de nuestras vidasmi viejo y heroico Iquique”, es el estribillo del himno de Iquique escrito por el coronel Santiago Pozanco Nuño en la década del sesenta y que hoy es la banda sonora de los que vivimos, desde el puerto y más allá de Cavancha.

Polanco un poeta-militar como lo describen algunos medios en el año 1980, tras su muerte. Fue un prolífico autor himnos de ciudades como Antofagasta, Calama y Viña del Mar, donde nació en 1912. Huara, Matilla, Pica y Pozo Almonte, tienen himnos de su autoría también.

Una vez que egresó de la Escuela Militar en 1930, Polanco fue edecán militar del general Carlos Ibáñez, como teniente llegó por primera vez a Iquique al regimiento “Dolores”, luego profesor de la Academia Militar. Carlos Ibáñez, ya presidente, lo envía como agregado militar a Washington.

En medio de esta ajetreada vida social y militar, tiene un programa en radio Cooperativa, donde con el nombre de “Lautaro Andino”, declama versos sobre nuestra tierra para convertirse en columnista de las Ultimas Noticias.

Tiene la tarea del gobierno chileno de traer desde Nueva York los restos mortales de nuestra premio Nobel Gabriela Mistral, según recuerda Eduardo Díaz Salinas en la Estrella de Iquique a pocos días de su muerte.

El coronel Polanco murió el 1 de noviembre de 1980 y sus restos fueron sepultados en el Mausoleo Militar del Cementerio General.

“Santiago Polanco Nuño ha muerto, por sus alto méritos este hijo ilustre de Iquique, merece un homenaje más amplio”, lo recuerda Salinas en su articulo y agrega como remate “quiso más a Iquique que a su tierra natal, Viña del Mar”.