El médico sexólogo y psicoterapeuta, Gerardo Giménez, afirmó que una vida sexual activa y placentera influye cuantiosamente en el estado de ánimo, porque durante el acto se activan todos los sistemas, como el nervioso, y aumentan las frecuencias cardíacas y respiratoria, lo que genera que el humor cambie dramáticamente.

“En el sistema nervioso, hace una serie de cambios y de intensificación de la actividad de las neuronas y de las sustancias que transmiten el impulso nervioso de una neurona a otra, lo que lleva a que todo sea tan intenso, que después queden unos estados de satisfacción”, dijo en entrevista con Marypili Hernández en el programa Sin Duda que transmite Unión Radio.

Giménez recomendó practicar el sexo durante los momentos de tristezas, melancolía, tras la ruptura de una relación amorosa o la pérdida de un ser querido, para sentirse mejor y evitar caer en estados de depresión.

Informe 21