Los presidentes de Boca y River.

Una verdadera tele serie es la que se vive debido a la final de la Copa Libertadores entre River y Boca, y ninguno quiere dar su brazo a torcer.

Alejandro Domínguez, el presidente de la Conmebol, convocó ayer a una reunión para determinar una nueva fecha de la disputa del postergado partido de vuelta entre River y Boca por la final de la Copa Libertadores. Sin embargo, el mandatario xeneize dijo que “no existe la posibilidad de jugar el encuentro y confío en que el Tribunal de Disciplina de la Conmebol haga lugar a su reclamo (artículo 18 del reglamento de la Conmebol), y que descalifiquen a River por los incidentes que se produjeron con el ingreso del micro (bus) hasta el estadio Monumental”.

Y continuó aclarando que «Hemos llegado a Paraguay por una convocatoria que hizo Alejandro Domínguez para comunicarnos que el Comité ejecutivo, en facultad del artículo 35, tomó la decisión de que, si se juega, sea en el exterior. Boca Juniors escuchó atentamente la palabra del presidente, y luego le dijo que, junto con la Comisión Directiva, tomó la decisión de hacer la presentación pidiendo la descalificación de River. Y que vamos a esperar a que el Tribunal de Disciplina y Sanciones, un órgano independiente, nos de una definición a nuestra presentación. En el día de hoy la hemos ampliado con 46 fojas más», detalló el presidente “bostero”.

Por otro lado, ante la consulta sobre dónde podría jugarse el partido, Angelici fue tajante con su respuesta y aclaró: «No tenemos la cabeza para jugar otra final. Vamos a esperar el fallo y, si no estamos de acuerdo, iremos al Tribunal de apelaciones dentro de la Conmebol. Como dice el reglamento, vamos a agotar todas las vías que tenemos dentro de la Conmebol. Una vez terminada, si tenemos que ir al TAS, también vamos a ir al TAS».

La Confederación Sudamericana de Fútbol dejó en claro que el partido se jugará, con la venia de River Plate, pero no en Argentina, y dentro de esta propuesta se evalúa que se juegue en Asunción, Montevideo e incluso en Santiago, el día 8 o 9 de diciembre.