«Fue toda una hazaña ser pampino salitrero. Fue una vida muy dura, llena de sacrificios, pero el legado que dejaron en cuanto a valores como la familia, el respeto, el amor al trabajo, la amistad y la solidaridad son notables, un ejemplo que debe perdurar», así lo manifestó el director del Liceo «Aníbal Pinto Garmendia», Juan Lima Montero, en la inauguración de la jornada dedicada a engrandecer la enseñanza dejada por los pampinos artífices de la industria salitrera que mantuvo el erario del país por más de 50 años.

En realidad fue una emocionante jornada la vivida esta mañana en el Gimnasio del establecimiento educacional del antiguo Barrio Unión de Iquique, en Manuel Rodríguez con Oscar Bonilla. Además, de la velada que incluyó canciones de la época del salitre, declamaciones, bailes y la presentación de conjunto musicales típicos protagonizados por los alumnos, también estuvo presente la Tuna Rupanic, del colegio del mismo nombre de la comuna de Alto Hospicio.


Pero la actividad no sólo fue una gran velada, también el alumnado y profesores se presentaron con vestuario característico de la época, lo que le dio un toque de distinción a la festividad que tiene como objetivo valorizar en forma permanente el legado de los pampinos que hicieron grande la Patria en las calicheras y que llegaron desde el Norte Chico, el centro sur y la zona austral del país para no regresar nunca más a sus lugares de origen, pero que se quedaron en cuerpo y alma en las oficinas salitreras que los estudiantes de cada curso representaron de manera brillante, fue así como «vimos» renacer a La Noria, Kerima, Cala Cala, Victoria, Humberstone, Santa Laura, Santa Rosa, entre otras.

Se sumó a esta actividad una exposición de maquetas de las diversas oficinas salitreras, con objetos y utensilios de la época, así como juguetes que los mismos trabajadores salitreros confeccionaban para sus hijos.

«Mi objetivo, junto con los docentes, es enseñarles con esta actividad a los estudiantes, desde la prebásica a la media, la enorme importancia económica, social y cultural que tuvo la industria salitrera, pero también mostrarles que allí se formaron familias con excelentes valores y principios morales como el respeto al papá, a la mamá, a los abuelitos, a los amigos, la formación de buenas familias, lo que significa el sacrificio y el esfuerzo del trabajo diario. También es un homenaje al trabajador pampino, a su esposa, hijos familias y amigos que se las ingeniaban para compartir y solidarizar en los momentos difíciles que fueron muchos, pero que superaron con amor de familia. Es por eso que realizamos esta actividad que les enseña a nuestros alumnos a mantener en la memoria de este legado salitrero», expresó el director Juan Lima Montero.

La actividad también incluyó una competencia de platos típicos de la pampa, cuyo jurado estuvo a cargo de futuros chefs de la Universidad Tecnológica INACAP, cuyos integrantes tuvieron una difícil tarea para decidir al ganador. Para nosotros del Reportero de Iquique, los ganadores fueron todos por la hermosa tarea realizada que sacó nota 7.