Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl
Académico, Escritor e Investigador (PUC-UACh)

El día martes 4 de diciembre, el programa INFORME ESPECIAL de Televisión Nacional de Chile expuso a la luz pública y dejó en evidencia que nuestros parlamentarios pueden ser aún peores que los delincuentes que se dedican a robar en las calles, tiendas y hogares de los ciudadanos chilenos. La única diferencia estaría en que los diputados y senadores lo hacen escudados bajo el «traje de parlamentarios» de cuello y corbata, con el agregado de que nadie los puede fiscalizar y menos aún meterlos en la cárcel.

El periodista y sociólogo Fernando Villegas se refiere a ellos como –cito textual–: “huevones insoportables y ambiciosos sin límites”. A su vez, los ciudadanos de nuestro país les tiene una serie de nombres y calificativos ad hoc para estos sujetos: los llaman los «cafiches del Estado», así como también los «nuevos chulos y chulas nacionales» y los «nuevos proxenetas del Estado»: abusan, viven, disfrutan, gozan –¡y viajan!– a expensas y a costa de los todos los trabajadores. Súmele los calificativos de: cucarachas, garrapatas, sanguijuelas, chupasangres, ratas de alcantarilla, etc., y tendremos el panorama completo.

Ahora bien, hoy tenemos a cinco diputados –los llamados «luchadores por la libertad» y los «defensores del sueldo mínimo»– transformados en los «campeones» de los viajes al extranjero, donde no se escapa ningún país –ni siquiera las cálidas y espléndidas playas de Aruba, la Riviera Maya o Cancún– recibiendo millonarios montos de dinero en viáticos (superiores, incluso, a los establecidos por ley), además de sus aberrantes «obesidades parlamentarias» (entiéndase «dietas parlamentarias»).

Entre los cinco «honorables» –dejando sólo un poco más atrás a otros diputados viajeros– contabilizan alrededor de 215 viajes al extranjero. Sí, usted leyó bien: 215 viajes al extranjero entre cinco (des)honorables: Japón, China, Francia, Italia, España, Israel, Palestina, Inglaterra, Singapur, Nueva Zelanda, Australia, Finlandia, Marruecos, Brasil, Colombia, Argentina y… etc., etc., etc., etc., no se les escapa ningún país. Ni uno solo.

VIAJEROS

Los «súper viajeros» (¿o los súper sinvergüenzas?) de acuerdo con INFORME ESPECIAL de TVN, son:
Fernando Meza, del Partido Radical, ha hecho 47 viajes sólo en los últimos cuatro años, pasando, nada menos, que 150 días paseando en el extranjero, recibió más de $44.000.000 sólo en viáticos, es decir, todo lo que ganan 10 personas trabajando durante 15 meses seguidos al sueldo mínimo. Este sujeto no tuvo empacho alguno en afirmar que correspondía que el Estado le pagara alrededor de un millón de pesos en viáticos por cada viaje que él hacía al extranjero en “nombre de Chile”. (Nunca se ha sabido con claridad qué es lo que va a hacer en sus “viajes” al extranjero: no hay informes serios que indiquen a qué fue).
Issa Kort, del partido Unión Demócrata Independiente, con 30 viajes al extranjero, ha recorrido la friolera de 388.000 Kms. en viajes (viajes equivalentes de la Tierra a la Luna y de vuelta a la Tierra), con más de $20.000.000 en viáticos. Fue tan cobarde, que ni siquiera tuvo el valor de enfrentar al periodista de TVN que lo quiso entrevistar para escuchar sus explicaciones por tanto viaje. En lugar de eso, huyó rápidamente y se enceró en su oficina y no hubo forma de hacerlo salir. ¡Extraordinaria transparencia!
Tucapel Jiménez Fuentes, del Partido por la Democracia, con 60 viajes al extranjero (37 viajes antes del 2014 y 23 viajes en el período 2014-2018), recibiendo más de $24.000.000 sólo en viáticos en estos últimos años (ni siquiera digamos la cifra que recibió por los viajes anteriores, porque tendríamos que ponernos rojos de vergüenza ajena), gastándose en dos días el equivalente a dos sueldos mínimos, es decir, un verdadero «demócrata» que lucha contra todo el mundo por mejorar el sueldo mínimo de los trabajadores (y que vive feliz y alegremente a costa de los mismos trabajadores que dice representar).
Fidel Espinoza, del Partido Socialista, otro parlamentario que acusa a todos los demás de ser deshonestos, mentirosos, ladrones y aprovechadores, con 23 viajes al extranjero, 75 días viajando por el mundo entero en semanas distritales y a costa del Estado (cuando debería estar con quienes votaron por él, resolviendo los problemas de la gente). Este “honorable” recibió la pequeñez de $23.000.000 en viáticos. Es el mismo sujeto que despotrica contra todos por… lo bajo del sueldo mínimo, imitando, eso sí, a los ricachones, a quienes acusa de «insensibles» y de «capitalistas», con sus viajes a todo lujo.
Pablo Lorenzini, del Partido Demócrata Cristiano, con 57 viajes al extranjero antes de 2014 y otros 21 viajes en los últimos 4 años, generalmente con destino a Francia (¡pobre parlamentario: no le alcanzó para poder viajar un «poco» más!), pero dice que fiscalizará a brazo partido y hasta la muerte a todos aquellos pequeños empresarios y dueños de negocios que no paguen religiosamente sus impuestos, sin importar que se trate sólo de un loly de $200 o del chupete de la guagua.

FISCALIZAR

Esos son algunos de nuestros (des)honorables «representantes», a los cuales no se les puede fiscalizar, porque ellos son sus propios fiscalizadores y pertenecen –varios de ellos– nada menos que a la Comisión de Ética y Transparencia. ¡Qué tal! (Los rapaces gatos de campo encerrados solitos en una carnicería). Los antiguos romanos decían ¿Quis custodiet ipsos custodes?, es decir, ¿quién custodia a los custodios?

Para qué decir, que todos ellos se negaron a que una comisión externa los fiscalizara. Los siete (des)honorables de la Comisión de Ética y Transparencia se negaron en bloque (por no decir “en patota”) a dar información. Peor aún, Maya Fernández, la presidenta de la Cámara de Diputados hizo callar a uno de los diputados –René Alinco– que quiso «transparentar» el abuso y el ladronaje por parte de los parlamentarios cortándole el micrófono hasta que se dio cuenta que estaba siendo grabada, negando, posteriormente, toda información a los reporteros y rehuyendo a todo tipo de entrevistas
Maya Fernández, es la misma persona que aseguró que toda mujer debía denunciar ante la ley a todo varón que se atreviera a tirarle un piropo a una mujer. La pregunta entonces: ¿qué debería hacer la ciudadanía, cuando son los diputados y senadores los que abusan y se burlan descaradamente de la ley y del pueblo de Chile, defendiendo temas que pesan menos que un paquete de palomitas de maíz y que rasgan vestiduras por cosas que a nadie, pero a nadie, importan?

Estos (des)honorables son los mismos que gritan, vociferan a todo pulmón y rasgan vestiduras por los derechos de los trabajadores, pero viven como verdaderos reyezuelos del Capitalismo (que tanto desprecian). Son los mismos que viajan como privilegiados príncipes árabes –por supuesto– a costa del dinero de los impuestos de todos los chilenos. Chilenos que se sacan la cresta y se desloman, día a día, trabajando de manera honesta, mientras ellos viajan a «promocionar» Chile en las playas del extranjero, buscando verificar si la temperatura y el color de las arenas de México y de Aruba se pueden replicar en nuestro país, o bien, salen al extranjero –tal como lo hicieron dos concejalas del Municipio de Montepatria–: a buscar una “Solución para el pie diabético e innovación en turismo”. Tal cual. Tan tan.

(http://www.eldesconcierto.cl/2018/11/26/contraloria-objeto-mas-de-600-millones-de-pesos-destinados-a-viajes-de-alcaldes-y-concejales-en-28-comunas/)