Seamos claros, la gente pincha desde que el mundo es mundo. Y alrededor de este ancho planeta hay miles de rituales con motivo de encontrar a tu media naranja, algunos bastante insólitos.

En Kirguistán, por ejemplo, hasta 1991 -año en el que la práctica fue prohibida- las novias podían ser secuestradas por la calle por sus novios. En Indonesia se realiza una ceremonia cada mes de mayo en la que los hombres luchan en arenas de combate mientras las mujeres solteras les observan. Son sus costumbres y hay que respetarlas.

Nosotros no tenemos ninguna práctica tan peculiar, pero también flirteamos, como cualquiera. Y, a veces estamos tan cegados por la persona que acabamos de conocer, que no nos damos cuenta que hacemos un ridículo espantoso en su presencia o que simplemente en su frente todo el mundo puede leer (menos tú), que no está interesada.

La empatía

Cuando una señorita le envía un mensaje a un mino y este no responde, por lo general, ella sabe captar la indirecta. No queremos caer en estos guatazos, pero a veces los hombres no saben aceptar un ‘no’ por respuesta. Sobre todo cuando el ‘no’ no se ha dicho de manera verbal o explícita. La línea entre el tipo que no se entera de nada y el que llega a acosar con cientos de mensajes sin respuesta es muy fina.

Así que por mucho que las películas de Disney y la sociedad en general nos aseguren que podemos conseguirlo todo si nos lo proponemos, hay veces que es mejor dejarlo. Si le has enviado un montón de whatsapps preguntándole cómo ha pasado el día y no has recibido respuesta, pese a que el doble check azul acosador se encuentra ahí, a otra cosa. Hay muchos peces en el agua, o eso dicen.

El truco de «esperar tres días» ya no se usa

Una mujer no te va a decir que no está ni ahí contigo. Como cuentan en ‘Men’s Health’: «hay momentos que para cualquier cabeza humana pueden ser bastante incómodos. No te abalances sobre ella en un callejón oscuro en una primera cita. Si acabas de conocerla en Tinder no es necesario que le envíes fotografías como tu madre te trajo al mundo (a menos que te las haya pedido o la conversación viaja por esos derroteros). Hay que ser un poco razonable». Añade que por lo general una mujer no te va a decir que estás siendo un poco ‘perturbador’, para evitar situaciones incómodas o incluso peligrosas.

El truco de «esperar tres días para llamar» en un mundo rápido e instantáneo ya no se lleva. Lo tenemos asumido. Si le das al ‘like’ en su foto de Instagram y le gustas, te contestará al momento. Y ya nos ha quedado claro que si no te habla jamás y se cambia de acera para no verte simplemente es que no eres su tipo. Es muy fácil. Pero ¿cómo saber realmente si está interesada?

Hemos enumerado una serie de acciones que las mujeres, por lo general, suelen hacer inconscientemente cuando están enamoradas o por lo menos interesadas en un hombre. Aunque les hemos dado una vuelta y quizá también puedan significar… otras cosas:

Sonríe todo el rato en tu presencia. A lo mejor le ha dado «un aire» y se le han quedado así los músculos de la cara.

Hay mucho contacto visual. Quizá es miope y necesita enfocar la vista.

Adora tus manías. Si tu ‘hobby’ es coleccionar maniquíes y encerrarlos en el sótano de tu casa y aún así le parece tierno, entonces mejor pide asistencia médica. Para los dos.

Te busca todo el rato. ¿No será que le debes plata?

Comparte sus anécdotas vergonzosas. Teniendo en cuenta que tú coleccionas maniquíes no nos parece tan extraño, la verdad.

Sea como fuere, lo mejor sin duda es dejarse de mensajes e invitarle a un café cara a cara. Igual la respuesta te sorprende (para bien, por supuesto, o eso esperamos).

El Confidencial