Álvaro Jofré Cáceres*
Gobernador Provincial de Iquique

La decisión del Gobierno de Chile de no sumarse al Pacto Mundial para la Migración de la ONU ha generado una serie de destempladas reacciones de una izquierda que cuando fue gobierno poco hizo por los migrantes, incluso dilató con variados argumentos la modernización de Ley de Migración que data de 1975.

En el tema de migración, la posición de Chile es simple y clara: toda persona tiene derecho a dejar o abandonar su país, pero también, todo país tiene derecho a decidir quién ingresa a su territorio. Y esos dos derechos a veces coinciden y a veces se contraponen.

Por eso, el Presidente Sebastián Piñera promueve una política de migración que tiene como objetivo poner orden en nuestra casa, porque hubo mucho desorden en tiempos recientes, cuando ingresaron cientos de miles de inmigrantes en forma irregular o ilegal y que hoy viven en condiciones deplorables. Como no recordar la masiva llegada de haitianos-as- que vivían en condiciones de hacinamiento y que hoy, gracias a este gobierno, han regresado a su país vía Plan Humanitario de Regreso Ordenado.

Como gobierno queremos que ingresen a Chile aquellas personas que vienen a respetar nuestras leyes, a integrarse a nuestra sociedad, a aportar al desarrollo de nuestro país y a trabajar en forma honesta. Pero no queremos que ingresen a Chile -y vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitarlo- aquellos que vienen a causarnos daño, como por ejemplo, los delincuentes, los narcotraficantes, el crimen organizado o las personas que hacen trata de otras personas.

En resumen, esa es la posición de nuestro país y aquello ya está incorporado en el proyecto de ley que ya ha sido aprobado por varias comisiones de la Cámara de Diputados, cuya finalidad es la modernización de la Ley de Migración. Y en ese escenario, el Pacto de Migración contradice algunos de los principios y objetivos de nuestra política de migración.
Si bien el Pacto no es legalmente vinculante, sus objetivos, su contenido, incentivan la migración irregular, establecen nuevos deberes para el Estado de Chile, restringen nuestra soberanía y pueden perjudicar a nuestro país en eventuales juicios internacionales.

La iniciativa dificulta el proceso actual de ordenamiento y regularización migratoria que lleva adelante Chile y por esa razón el Presidente Sebastián Piñera decidió no adoptar el Pacto de Migración de la ONU, teniendo como único norte el interés, el bienestar y la calidad de vida de todos los chilenos.

*Las columnas de opinión, son solo eso opinión, las que a veces no representan el pensamiento de este portal pobre, pero honradísimo, como tampoco las del editor, del dibujante, y a lo mejor de los que leen.