EL MARTILLO

Como es tradicional los fines de año siempre se hacen balancees, en este caso podemos hacer una evaluación en términos de gestión política de nuestra ciudad, y la sensación es muy paupérrima.

Podemos señalar que todos los personajes políticos cerraron este año al debe con Iquique y la región, su aporte, podríamos decir que es un cero , más bien, podemos señalar que no aportaron nada , se sigue en lo mismo, el chaqueteo, el bajo nivel de la discusión, las faltas de ideas, de respeto y no se aprecia ningún cambio como se prometió, lo único que se ha hecho es despedir gente de los servicios públicos (y se toma como una gran gestión), pero algo consistente no existe , no se ve nada como proyecto constructivo hacia el futuro, sobre todo al desarrollo de la ciudad y menos para la región, se sigue con demagogia y solo sueños, si hay algo que destacar en este ámbito en este último tiempo son las peleas del Consejo Regional y Municipal, por lo que no hay mucho que decir.

Sobre las autoridades locales, no hay a quien destacar, se podría decir que solo aparecen en seminarios y reuniones ( Chile es el país de las reuniones). Las secretarias ministeriales, no aportaron en nada al supuesto cambio que se decía venir, varios se repitieron el plato, por lo que saben que hacer, pero no hay ninguno/a que se podría destacar en su desempeño, se podría decir que ha sido mediocre su accionar.

Ni hablar de los parlamentarios locales, ellos viven en el mundo de las redes sociales, solo ahí los puedes encontrar y ellos se juran que la hacen de oro.

Sobre el gran jefe regional, lo que se comenta es que le falta carácter y mano dura en chicotear a los seremis, para que realicen bien el trabajo.

En el ámbito comunal, estamos mucho más en deuda, las calles de Iquique siguen igual con hoyos, sucio y lo más triste que no se aprecia un proyecto ciudad claro y definido hacia el futuro, continúa la improvisación.