(Imagen El Mostrador)

EL MARTILLO

Desde los años 50 hasta los años 80 era común la quema de salitrón en las calles de Iquique, en la noche de año nuevo, la idea era despedir el año viejo quemando todo lo malo y dar la bienvenida al nuevo con energía y fuerza.
El iquiqueño se organizaba de tal manera que elaboraba un hoyo en la calle, (recordar que en esas épocas la gran mayoría de las calles de Iquique eran de tierra) juntaba un poco de salitre, aserrín y encendía el salitrón cuando el reloj marcaba las doce y más adelante cuando iniciaba el toque de la sirena de incendio que indicaba el final del año.
El cielo se cubría de un color rojizo, naranja, iniciando las fiestas en los barrios, de celebración del nuevo año.
Posteriormente esto trajo la quema de monos que aún se puede apreciar en algunas esquinas de la ciudad, pero sin duda que de apoco se ha ido perdiendo estas tradiciones locales de fin de año según las nuevas épocas.
Otra linda tradición que se diluyo en el tiempo y que sería bueno recuperar, (ya que está de moda la vida sana), es la maratón de Año Nuevo denominada «San Silvestre de Iquique»,y que convocaba a muchos atletas de la región y en sus últimas versiones llegaban deportistas de renombre nacional y que era una corrida por la ciudad en la noche de año nuevo, claro que se llevaba a cabo a las 23 horas del 31 de diciembre para terminar a las 24 horas en punto. Interesante propuesta que se podría recuperar y así tener una actividad que nos represente como ciudad deportiva y de tradiciones históricas.
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