JOSE MIGUEL CARVAJAL*

Cuando se terminó el año 2018, autoridades comienzan a realizar un balance del año, y también sus expectativas de donde se debe poner el acento en el venidero 2019.

Región de Tarapacá
Este Gobierno lleno de expectativas a la comunidad, y aunque algunos sabemos que el principal obstáculo para lograr desarrollo en nuestro país, es cambiar este sistema altamente centralista y abusivo, hubo miles en Tarapacá que confiaron en el slogan y votaron pensando en que las cosas mejorarían, pero los números indican lo contrario, terminamos este primer año de gobierno, con resultados que nos muestran como la 3ra región con la tasa de desempleo más alta del país, superando el 8%, y la consecuencia de ello, miles de familias pasándolo mal, preocupadas, con alto nivel de estrés, sobre endeudada, y haciendo grandes esfuerzos para conseguir algún tipo de ingreso, por supuesto a través de la informalidad. Hay gente que, si no sale a vender a una feria libre, no cuenta con recursos para darle de comer a sus hijos, si eso no les preocupa a algunas autoridades, ¿En qué tiempo mejores estamos viviendo?

Gobierno Regional

Si tuviera que definir el trabajo de estas nuevas autoridades, diría mucho ruido y pocas nueces como dicen por ahí. Falta de propuestas, pero lo que más me sorprende es la falta de comunicación con los demás actores de la región, e incluso con sus propios militantes. Por otra parte, un alto nivel de dependencia de la senadora, es lamentable, ver cómo postergan las actividades importantes a partir del día viernes cuando llega la senadora a la región. De proyectos casi nada, solo fiscalizando o haciendo presencia en los que aprobamos en el consejo regional anterior, el estadio tierra de campeones, el 2do acceso, el hospital de Alto Hospicio, restauración del borde costero, o el recambio de luminarias en Iquique, todos ellos proyectos de arrastre, que cada 3 semanas recorre el intendente con algún ministro o subsecretario, y por supuesto la senadora. Nota aparte el bochorno del plan Tarapacá anunciado por Piñera en la región, que todavía no conoce nadie, y varios otros errores no forzados, como la Corporación Tarapacá, o Tambo Andino.
Todos queremos que le vaya bien a la región, y espero que las autoridades actuales lo entiendan, y durante estas semanas donde los ánimos son distintos puedan recoger estos planteamientos, los invitaría a conversar con personas de izquierda, frente amplio o independientes, pensando en nuestro futuro, son muchos quienes podemos aportar y ellos lo saben bien, por ello sería lo correcto este 2019 dejar la calculadora electoral y tomar el liderazgo para hacer grande a Tarapacá.

Lo que viene

En lo personal, tengo la convicción que el actual modelo de desarrollo que nos llevó a posicionarnos en la región como un país competitivo ya no funciona, sobre explotar los recursos naturales, sin agregar valor, es de un país tercermundista, y eso no lo podemos seguir permitiendo. Hoy, urge en los territorios y regiones, contar con una matriz económica diversificada no dependiendo en nuestro caso particular, solo de la minería o Zofri, por ejemplo. La responsabilidad del Estado y Gobiernos que administran, es permitir que ello ocurra, con nuevas y eficientes políticas públicas que permitan alcanzar estos objetivos. Otra pelea que deberíamos dar es contra la concentración de poder, el nivel de centralización de nuestro país, es excesivamente abusivo, sobre todo con regiones que siguen entregando mucho y recibiendo poco. Que Santiago decida los proyectos de la región, autorice administrativamente y envíe los recursos es algo ya obsoleto, el mundo no obedece a este tipo de sistemas. Tanto, países desarrollados de ideologías de izquierdas o de derecha, son altamente descentralizados, ese debe ser nuestro camino, y así conseguir nuevas competencias que las regiones necesitan, y preparando la ley de rentas regionales.