EL MARTILLO

Claramente los tiempos han cambiado, a raíz del lamentable accidente de año nuevo donde varios jóvenes perdieron la vida, y como es habitual, todo el mundo opina sobre quien tuvo la culpa y la verdad que la irresponsabilidad es la única razón de este hecho tan trágico. Pero lo más curioso, es que las mismas personas que hacen estos análisis de juicios, comentarios y buscan culpables, en otras cosas, son las mismas que viralizan videos del accidente, en donde claramente aparecen las imágenes de las personas fallecidas.
Llama tremendamente la atención, el poco pudor, respeto que se tiene hacia otro ser humano en tan lamentable momento. El poder de la cámara de un celular, en manos insensibles al sufrimiento y tragedia, demuestra en qué tipo de sociedad estamos conviviendo.
Filmar un accidente de esta magnitud y después virilizarla en redes sociales, es algo preocupan, demuestra la sangre fría e insensibilidad a la desgracia ajena, y sobre sale el individualismo, es alarmante que jóvenes graben a sus amigos fallecidos, y después lo muestren con algo triunfal, es decir cero respeto a las personas.
En fin, podemos sacar por conclusión que estamos frente a una indolencia social, cero respeto al prójimo, cero respeto a la vida y al sufrimiento, es decir la existencia para alguna persona es un show mediático. Imaginen como recibirán las imágenes los familiares de estos jóvenes.
No nos sorprendamos que nuevamente vuelva a ocurrir y que exijamos videos para confirmar dicho acontecimiento. Estamos en una época donde el dolor, sufrimiento y la indolencia se juntan con el morbo y se prolifera en redes sociales. Es decir, ya no hay dolor y respeto en Iquique.