El funeral de Chimuelo, un cata que al parecer era la regalona de un niño que hace un funeral. Pero cuando en medio de canciones religiosas y mientras cubre el cuerpo de pajarito con tierra, aparece un perro que se come el a Chimuelo.

Luego de un par de chuchada de parte del niño al hambriento perro, logra sacar el cuerpo de Chimuelo de la boca de can.

“Después de algunos inconvenientes, ahora sí Chimuelo va a descansar en paz. Está con un poco de baba, pero está en paz. Más que mascota era un hermano”, dice el niño como punto final al entierro de la catita.