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“¡Así que voh soi Víctor Jara, el cantante marxista, comunista concha de tu madre, cantor de pura mierda!”, fue el saludoi del oficial que recibió en el Estadio Chile, en septiembre de 1973, al cantautor de 40 años.

Hoy más de 46 años de su asesinato, Netflix lanzó el pasado viernes el documental “Masacre en el estadio”, producción que cuenta la vida de Víctor Jara, además que hay un entrevista a uno de los sindicados como culpables de su muerte, el  oficial Pedro Barrientos, que escapó a Estados Unidos en 1989.

Al anochecer de ese sábado, trasladan a los prisioneros desde el Estadio Chile al Estadio Nacional. Al salir, atraviesan un recinto en el que había entre 30 y 40 cadáveres. Boris Navia reconoce el rostro de Víctor Jara entre ellos. “Todos están acribillados y tienen un aspecto fantasmagórico, cubiertos de polvo blanco que cubre sus rostros y seca la sangre. Reconozco a Víctor en primer lugar”, recordó otro prisionero en el estadio, Boris Navia.

Quizás la idea de los golpistas era borrar de la memoria musical del mundo la figura musical de Víctor Jara, pero la tardía condena en Chile a los autores de su asesinato, cobra justicia en el mundo, no de ahora, sino de los primeros día de conocida su muerte.