Aunque queda más de un mes para que termine el llamado “invierno boliviano”. Sabemos que siempre se registra de diciembre a marzo. En el pasado ha sido violento en el interior, pero esta vez en la comuna de Iquique registró en solo tres horas un record de agua caída que llegó a los 12,8 milímetros. Vale decir, la lluvia que se registra en diez años en la zona.

Un record que será difícil de olvidar. Por los estragos que causó en una ciudad que no está preparada ni tiene diseño estructural para soportar la potencia de la lluvia que la Madre Naturaleza dejó caer con una potencia inusitada el sábado 9 del mes en curso.

Conversamos con el integrante del Concejo Municipal de Iquique, ex consejero regional de Tarapacá y actual presidente de la UDI, Juan Lima Montero.

-Concejal, ¿qué le pareció el fenómeno climático que afectó a la ciudad el sábado 9 de este mes?

-Me pareció muy violento. Inesperado. Ningún organismo especialista lo había anunciado y nos pilló ‘en pampa’, como se dice popularmente. Esa es la verdad.

-Ustedes no tenían antecedentes o un pronóstico.

-Ninguno. Estábamos al tanto de los efectos que estaba causando en la precordillera y cordillera, pero que el fenómeno se presentaría de la manera que ocurrió no teníamos ninguna predicción. Incluso los pronósticos oficiales de la Dirección de Meteorología de Chile daban cuenta de fuertes lluvia y tormentas en el interior de la región. Tampoco la ONEMI ni el COE dieron cuenta de un fenómeno climático como el que vivimos. Todo ser refería el interior de las regiones de Tarapacá, Arica-Parinacota y Antofagasta.

Entonces, es evidente que la Municipalidad no cuenta con ningún mecanismo para este tipo de situaciones.

-No. Sólo que el alcalde es parte del Comité Operativo de Emergencia (COE). Pero nosotros como concejales tenemos la misma información que tiene la comunidad, es decir la que escuchamos en las radios y vemos en la televisión.

-¿No cree usted que debería haber más información de parte de algún organismo especializado, como el Dirección de Meteorología, algún organismo universitario, etc.

-Por supuesto. Como se está viendo hoy que suceden situaciones caóticas que afectan a mucha gente, lo mejor es contar con la mayor y mejor información. Claro que sí. Pero lo cierto es que no teníamos más información que la de los vecinos.

-Después de ver los estragos, daños, la potencia de la lluvia e imaginarse si sufrimos una lluvia de igual o más fuerza, que le dejó a usted esta vivencia?

-Quedó en evidencia que estamos indefensos frente a un fenómeno de igual o mayor magnitud. La ciudad no tiene ninguna estructura pensada para soportar una situación climática como la vivida. De tal forma que, pienso que la autoridad regional ya debe estar haciendo o registrando por donde está corriendo el agua que baja del interior, y por donde se vería afectada mayormente la ciudad con una lluvia tan intensa. Me refiero también a que somos vulnerables en cuanto al abastecimiento de agua (los ductos bajan por un cerro que con tanta lluvia pueden ceder), energía eléctrica y accesos que con tanta agua caída pueden colapsar. Es una tarea de importancia vital que se debe acometer desde ya. No puede esperar y lo propondré en la próxima sesión del Concejo Municipal.

No cree usted que la Dirección de Obras Municipales, aparte de otros organismos estatales, tiene una enorme responsabilidad.

Por supuesto. La municipalidad es el gobierno comunal, junto con el gobierno regional y por ende el gobierno central, son los que deben llevar la voz cantante en este importante tema. Quedó en evidencia que se autoriza construcciones sin mayores estudios ni se contempla la ocurrencia de fenómenos climáticos como el vivido. No hay planificación urbana. Eso no puede seguir ocurriendo. Hay que ponerse firmes en los permisos de edificación, urbanización, densidades poblacionales, fijarse en la parte geológica de los terrenos, etc. Desde este fenómeno, la visión profesional debe contemplar este tipo de situaciones climáticas potentes, porque de lo contrario, el daño será cuantioso, pero lo que hay que proteger no sólo son los daños, sino la vida humana. Es un tema que hay que abordar ahora ya. No se puede pasar por alto. Además, los parlamentarios tienen una enorme tarea para buscar leyes en esta materia rápidas y efectivas y hacer que se cumplan.

-Todos sabemos en nuestro país que para que no funcionen las cosas hay que nombrar una comisión…

-Sí. Las comisiones nunca funcionan. Pero estamos hablando y quedó a la vista de todos que un fenómeno que duró tres horas, dejó y evidenció que no estamos preparados ni contamos con una estructura fuerte como ciudad. Por lo tanto, desde ahora mismo hay que buscar la fórmula para delinear y ponerse serios con la planificación urbana. Mire si yo fuera el Intendente ya tendría fotografiado, con videos, drones, lo que sea, todos los puntos conflictivos para encontrar soluciones, por ejemplo. Después llamaría a expertos en climatología, informaría e instruiría a la comunidad, a los vecinos, para que aprendan a confeccionar los mejores techos, las mejores instalaciones eléctricas; a los organismos de servicio como la distribución del agua, la energía eléctrica, etc., a encontrar forma de asegurar sus servicios previniendo este tipo de situaciones y no que los pillen en pampa. Los servicios del agua y la energía eléctrica tienen una enorme responsabilidad y deben ponerse a trabajar en este tema, prepararse para el futuro. Ya no puede ser más de lo mismo y olvidarse que no pasará nada.

-Es un tema difícil porque hay muchos organismos que tienen responsabilidad…

-Sí, pero hay autoridades que deben liderar y si lo hacen bien serán recordadas por siempre. Pero si lo hacen mal y cierran los ojos esperando que mejore el clima, estamos perdidos. Todos tenemos responsabilidades, pero en primer lugar, la autoridad y los parlamentarios.. Se la deben jugar esta vez. La historia dirá qué se hizo o no se hizo.