Un grupo de amigotes decidió salir a carretear a un restaurante llamado Santos Kitsch, que queda ubicado en la ciudad mexicana de Veracruz.

Todo normal, copetes más copetes, que imaginamos era unos tequilas, cuando de pronto uno de los integrantes del grupo le vino el deseo de vomitar, pero no llegó al baño y estalló en medio de bar. No fue la única, sino varias veces que vomitó.

Los empleados del bar con todo respeto, de verdad, limpiaban y todo seguía normal; copetes venían, copetes iban.

Cuando ya estaban todos arriba de la pelota, pidieron la cuenta para irse para sus casas. Cuando llegó el detalle del consumo, se les cayó la cara con el monto de la boleta.

El costo era de 978 pesos mexicanos ( 32 lucas en Chile) , observó que estaban pagando el envase roto, y un concepto de «Vomitada», por dos cantidades, a 100 ( 3 mil cuatrocientos pesos chilenos).

Tras los hechos, y con algo de caña (resaca) pero aun asombrados, los compartieron una foto de la cuenta en sus redes sociales, la cual no tardó en viralizarse rápidamente.

Por último, y luego de esta inesperada explosión masiva, los dueños del bar dieron su versión del caso. Apoyados por un video, los responsables del lugar detallaron como el hombre vomitó y recordaron que en los baños hay advertencias sobre la multa que se cobra ante esta situación.