Una canción de Joan Manuel Serrat dice que “la verdad no tiene remedio”, y eso logró el argentino culiao de Jorge Alís con su rutina en el escenario del Festival de Viña del Mar 2019, simple, darnos una cachetada.

Nuestra xenofobia, el creernos los tigres de América, el sentirnos mejor que nuestros vecinos, nos plantó en la cara este argentino que con humor nos desnuda de una.

Pocos tienen la valentía de decirnos en nuestras cara, lo penca que podemos ser como chileno y creernos eso “Y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero”, un fake news del porte de un buque, cuando aplaudimos lo europeo como lógico, mientras que nuestros vecinos como una carga.