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Para los iquiqueños e iquiqueñas que tiene titantos años, el reloj de Baquedano con Zegers todavía está en el recuerdo, que hoy revivimos en dos imágenes icónicas de Iquique Glorioso.

La primera es de los años 50, donde se observa al fondo de la imagen el desaparecido Palacio Mujica, la otra fotografía es la del presidente Salvador Allende (Chicho para los upelientos), donde con un pañuelo saluda a la gente que mira su marcha en automóvil frente al reloj. A la derecha del “Chicho”, el intendente Alejandro Soria Varas.

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Para no alargar la respuesta a esta nota, les contaremos que después de muchos kilómetros e historias, el reloj está de vuelta en Iquique Glorioso.

El Reloj fue donado a principios del siglo XX, por el comerciante David Fuller Jofré, como una forma de agradecer a la ciudad donde instaló su negocio que surtía a los regimientos de la zona.

FULLER

David Fuller Jofré, nació en Valparaíso (1852 – 1924), en Iquique se casó con Bernardina de los Dolores Thorn Toro, tuvo cinco hijos, los que no todos nacieron en nuestra ciudad, sino en Tacna, Arica y Santiago. Fuller falleció en Valparaíso al los 72 años, en octubre de 1924.

Su donación se mantuvo dando la hora durante casi 70 años, primero fue ubicado en la plaza de la Aduana (Frente a la Gobernación Marítima), para luego ser trasladado a Baquedano con Zegers. Antes del Golpe de Estado es ubicado en Baquedano con Avenida Balmaceda (frente al Gavina), donde fue chocada por un camión militar.

REMATADO

Aquí la historia del reloj se pierde para los habitantes de Iquique Glorioso, pero no para los concejales Arsenio Lozano y Octavio López, que inician casi una cruzada para recuperar la pieza.

“Un camión militar en forma accidental choca con la torre de tres metros y destruye parte del reloj. Los militares lo guardan en una bodega. Años después fue rematado por un señor de Valparaíso”, relató el concejal Arsenio Lozano.

Octavio López con Lozano, solo sabían que el Reloj estaba en Valparaíso en manos de un descendiente de David Fuller. Esta información echa por tierra el mito, que el aparato había sido enviado a Valparaíso para su reparación y que el municipio nunca lo había recuperado.

PIEZAS

López recuerda que se contactaron con el familiar que tenia el reloj, quien inmediatamente lo donó.

“El reloj estaba en una bodega del la Universidad Federico Santamaría. Nos entregaron la caja que contenía el aparato, pero cuando lo abrimos en Iquique, junto al relojero Hermes Valverde, nos dimos cuenta que faltaban piezas del mecanismo”, recordó el concejal Octavio López.

Para el encargado del reloj de la Plaza Prat, Hermes Valverde, según el concejal López, la pieza es histórica con un mecanismo único y propone que se ubique en un museo, pero habilitar uno de iguales características en Baqueano con Zegers.