Cuando la Tierra ha dado varias vueltas sobre su eje, el pleno del Consejo Regional de Tarapacá declaró este jueves su rechazo corporativo al proyecto que impulsa el Ministerio de Energía, y que fija la obligatoriedad de cambiar los medidores de energía eléctrica de las casas de los usuarios, por dispositivos inteligentes, con cargo a los propios clientes.

Sin embargo, aparte del rechazo que parece un saludo a la bandera no se anunciaron medidas concretas para el rechazo a los medidores “inteligentes”. La propuesta de rechazar esta iniciativa que impulsa el Gobierno fue presentada al pleno del órgano colegiado, la mañana de este jueves, por el consejero Iván Pérez, y concitó el apoyo unánime de sus colegas.

DEFENSA

La determinación adoptada por los cores de rechazar esta medida, se suma a la adoptada por otras entidades públicas como algunos municipios del resto del país. También han formulado su rechazo a esta iniciativa, a nivel nacional, organismos de defensa de los derechos del consumidor, sindicatos, y organizaciones sociales, entre otras agrupaciones civiles.

Para el consejero Iván Pérez, el rechazo mayoritario a la instalación de medidores inteligentes en la región, se realizó porque esta iniciativa, atenta contra la economía de gran parte de las familias de Tarapacá, perjudicando directamente a los segmentos socialmente más postergados como los adultos mayores, las mujeres jefas de hogar y las familias de escasos recursos.

El rechazo a la instalación de los “medidores inteligentes”, fue transversal, ya que la decisión fue apoyada por los cores de los pactos “Chile Vamos”, “Nueva Mayoría”, “Frente Amplio” y por los regionalistas.