Imagen Campaña Benetton 1991

La modernización ha hecho que las tradiciones que impuso el imaginario Católico hoy, 2019, se vean como creencias dignas para martarse de la risa. No comer carne o no tener relaciones sexuales se ven como mitos que hoy pocos pescan.

Estos son los mitos que hacían sufrir a nuestros abuelos:

No pueden tener sexo en Semana Santa porque se quedan pegados: El cuco al sexo, y fuera del matrimonio, era un pecado. Hoy un curita dijera eso, lo agarrarían pal leseo o se ganaría su par de garabatos.

No pueden tener sexo en Semana Santa porque irán al infierno (sobre todo si es Viernes Santo): Recuerden que el año litúrgico viene desde la Edad Media, donde nació la concepción del pecado ante la relación con el propio cuerpo. Este estaba separado del alma, y era más importante la salvación de esta que el placer de la carne. Y eso tenía una connotación negativa.

No pueden comer carnes rojas: Oh, sí, la semana infernal para quienes odian el pescado. Ni siquiera el Concilio Vaticano II pudo cambiar la tradición de 1950, que indicaba que el viernes era un día de recogimiento por la muerte de Jesús. En los pueblos no había un alma. Bien, esto también es un signo de sacrificio: Abstenerse de comer algo que por tradición es apetecible. Los sectores más tradicionales y menos ortodoxos del catolicismo promueven ayunos, entre otras cosas.

Si se corta el pelo en esos días, lo tendrán perfecto: De hecho, eso tiene que ver más con el tiempo de la luna menguante. El mito tiene origen en los pueblos agrícolas, en los que se veía que lo que funcionaba para las plantas podría funcionar para el cabello. Pero no hay estudio científico que pueda comprobar esto, hasta la fecha.

No pueden irse de carrete: Hasta la fecha, nadie se le ha aparecido el malo (Diablo para los ABC1) Solo se puede escuchar música sacra y no tener ninguno de los placeres mundanos. Jerarcas que representan a la Iglesia actual no ven nada de malo en irse de vacaciones y divertirse con la familia, aunque desaprueban el consumo de sustancias psicoactivas, en especial con el estreno del narcotest.

No pueden participar en juegos de azar o se arruinará: Judas Iscariote también le dio mala fama a todos aquellos que de ahí en adelante quisieran obtener dinero de lo que pudiesen apostar/vender/ofrecer. Incluso a los que quieren jugar Poker sin dinero de por medio. Como la historia lo ha demostrado, quienes se arruinaron lo hicieron por malos manejos financieros. O por estafar a la gente todos los días.

Publimetro/A.V.