El ministro de la Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, anuncia que “una parte” del alzamiento militar “ha sido derrotado”, y que “casi todos” los militares y policías que se sublevaron se retiraron de los alrededores de una base militar.

Padrino López consideró el alzamiento como un “intento de golpe de estado de una magnitud muy insignificante”, y sostuvo que todas las unidades militares del país se mantienen en paz bajo el mando de sus jefes naturales.

El jefe militar instó a los militares rebeldes y dirigentes opositores a que cesen en sus acciones y los responsabilizó de cualquier acto de violencia o derramamiento de sangre. “A Miraflores (el palacio de gobierno) no se llega por la violencia”, sostuvo el ministro al advertir que “será derrocado por la violencia” quien intente tomar el palacio presidencial.