Daniela Godoy (28) criada y “mal criada” en Iquique. Comenzó a cantar a los cuatro años, esto la motivó a integrar el coro de Escuela Violeta Parra. Más adelante pasó al coro del colegio María Auxiliadora. Desde que apagó diez velitas de vida no ha parado de cantar.

MARISOL MUÑOZ R.

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“La música es parte de mi vida. Yo, prácticamente, me dediqué ella y descubrí la vocación de querer dedicarme cien por ciento, por eso soy profesora de música. Fui beneficiada por la beca ‘Sixto Rojas’, por lo que pude estudiar canto lírico en Santiago y en La Serena, mientras me formaba para profesora de pedagogía en educación musical.

– ¿Cómo fue el inicio?

-Yo conocí a un contratenor en La Serena, él me dio el dato para conocer a una maestra. Ella se llama Ivonne Gutiérrez, una ex soprano del Teatro Municipal de Santiago que estudió en Noruega y ex exalumna de academia Anlke Scheffelt.

– ¿Qué coros hay en Iquique?

-Está el coro del Teatro Municipal, de profesores de Iquique. La universidad (Unap), también un tiene un coro que está a cargo del profesor Carlos Morales, pero además hay coros en las iglesias, comunidades y centros de madres.

– ¿Y quién financia a los grupos de coros?

-Por lo general como no son conocidos, por ejemplo, los centros de madres y de iglesias, son autosustentables. Ellos mismo colocan dinero de su bolsillo, para comprar las guitarras, amplificación y están ligados a un barrio. Los coros de centros de madres están ligados a las iglesias del sector donde viven. Y en el caso del coro de la Emac lo financia la Unap y del Teatro Municipal, la Cormudesi.

GUSTITO

Para Daniela Godoy, el canto de los coros es algo no masivo, que la mayoría de la gente desconoce y que es necesario que haya apoyo de las autoridades para promover el arte del canto. La artista local se plantea desafíos, como mujer y como iquiqueña.

– “Acá en Iquique no tenemos esa conciencia cultural musical. Digámoslo de esa forma, ya que lo que hemos visto, años tras año, han sido el Encuentro de Tunas y Estudiantinas, que es lo que más representativo, para nosotros como iquiqueños, en cuanto a la música. Pero, además de eso no recibimos mucho apoyo, sobre todo los que estamos ligados a la parte coral lírica. Uno no sabe que en Iquique estén estos grupos, pero los hay”.

– ¿Pero el desafío para una iquiqueña de 28 años?

-El gran desafío que el público pueda acceder a nosotros y crear ese gustito, por una música que quizás la gente lo ve como algo antiguo, como algo de un gusto para otras personas o de elite. Y, cuando se dan cuenta no es así, porque los conciertos son gratuitos, están al acceso de todas las personas, como el coro del Teatro Municipal de Iquique que siempre está promocionado en RTC o en el diario, con notas de prensa. Entonces el desafío es llegar a las masas.

– ¿Algo más para decir?

-Más apoyo a la música que es una pasión que nos llena a todos…Lo lindo del coro, que es un instrumento que viene de ti. No es un grupo de personas cantando, sino uno solo está entregando parte de su alma para ti.