Todo el mundo tiene fantasías sexuales de lo más pervertidas, por mucho que lo queramos negar. Lo que podría parecer muy extraño para una persona, para otra es excitante.

La sociología y psicología de nuestra época llevan años estudiando las razones por las que un simple objeto o actitud a simple vista común, pueda ejercer tal excitación en determinados individuos.

De este modo funcionan los mecanismos de deseo en el ser humano contemporáneo, reforzados día a día por una cultura del espectáculo que inocula estos deseos o bien esa privación de los mismos para así sentir más anhelo por aquello que no se tiene. Si hay un gremio que los conoce a la perfección ese es el de las trabajadoras sexuales. Muchos de sus clientes realmente no quieren consumar con ellas, sino ver realizado su fetiche personal.

Diversas prostitutas de todo el mundo han compartido en ‘Reddit’ lo más extravagante que les han pedido sus clientes, en un hilo que cosechó cientos de respuestas en unos pocos días. Entre ellas, hay algunas verdaderamente extrañas, y otras muy divertidas. Si estás pensando en los más típicos, te advertimos desde aquí que no los encontrarás. La revista ‘Men’s Health’ ha recopilado algunos de ellos.

¿Queso? ¿En serio?
«Una de mis amigas me contó una vez que en un chat en vivo alguien le pidió que se pusiera a rayar queso, y así estuvo durante 45 minutos», comenta la usuaria Catdad4Life. «Al final, había queso por toda la habitación. No recuerdo cuánto, pero luego tuve que limpiarlo.

Una pelea
A mucha gente le place sentir dolor, aunque no sea bajo los códigos del BDSM. La fantasía del hombre que demandó los servicios íntimos de la usuaria Singularpotato era tener una pelea de BJJ (Jiu-Jitsu brasileño). «Era universitario», describe. «Reservó una sala VIP en la facultad para que pudiéramos luchar cara a cara».

¡ÑAM!
«Reservé hora con un cliente», relata Marsbareater12. «Me pidió que le llenara de bizcocho con mis nalgas mientras la crema se vertía por su miembro viril y la sacudía. Justo después, nos llenamos el uno al otro el cuerpo de crema. Ninguno de los dos pudo levantarse del suelo, ya que estaba lleno de comida resbaladiza». No es el único al que, extrañamente, le van los pasteles. «Había un tipo al que le encantaba que le tirara pasteles en la cara mientras él se los quitaba como si se estuviera afeitando», agrega Stop-Staring-Stupid.

O simplemente, estar ahí
«No soy yo, es la historia de una amiga», advierte la usuaria Scabbymonkey. «Ella trabaja como cuidadora profesional y tiene un amigo que le paga para que vaya los lunes al despacho que tiene en su casa y le anime a hacer las llamadas de sus clientes. Tan solo se sienta tras él y le da apoyo moral y mimos durante una hora. Desde que ella acude, las ventas de su negocio se han disparado. Antes de haberla contratado sentía mucha ansiedad, pero ahora se encuentra bien». A veces nuestra mayor fantasía es sentir un poco de cariño para ser felices y poder seguir delante, como refleja este caso.

O una noche electoral apasionante
«La solicitud más divertida que obtuve de un cliente fue que acudiera con él a pasar una noche de hotel para ver el debate entre Donald Trump y Hillary Clinton», asegura la usuaria Cardboardcrackwhore. «Durante dos horas, tuve que quedarme viéndolo con él y me pagó tan solo por mirar la televisión. De alguna manera, me sentí muy extraña, nunca he conocido a nadie tan comprometido políticamente», admite con humor.