Para el concejal de la comuna de Iquique, Juan Lima Montero, hechos lamentables como la emergencia ocurrida recientemente con el incendio de azufre en la planta acopiadora Santa Alicia de Alto Hospicio, se debe a que no se ha sido riguroso con las autorizaciones que evidentemente no consideraron que se trataba de un elemento altamente tóxico y perjudicial para la comunidad y, esencialmente, porque se pasan a llevar los Planos Reguladores. Además, de acuerdo a lo visto, en ambas comunas han resultado poco visionarios o han primado intereses por sobre los de la comunidad toda. “Si esto ocurrió es porque se pasaron a llevar varias normativas”, señaló.

¿Quién autorizó el funcionamiento de esa planta?, es la pregunta del millón. Aunque cuando se autorizó estaba lejos de lo que es hoy la comuna de Alto Hospicio es evidente que ni siquiera se consideró que se trataba de un elemento con alto riesgo y toxicidad”, manifestó el concejal de Iquique, Juan Lima Montero.

Concejal de la comuna de Iquique, Juan Lima Montero.

-¿Cuál es su opinión respecto a esta emergencia que tuvo en vilo a la comunidad regional el sábado pasado?

-Primero, me llama la atención que ya no está el tema en los medios, salvó por una nota que leí en La Estrella respecto a que la senadora Ebensperger habla acerca de comentarios malintencionados en su contra por su ausencia en los días en que ocurrió este caso. En segundo término, tal como sucede siempre, ha pasado una semana y ya el tema comienza a ser olvidado. Y, en tercer lugar, quedó en evidencia que para combatir este tipo de incendios, el Cuerpo de Bomberos de Iquique y Alto Hospicio no cuentan con los medios necesarios, aunque hay voluntarios que saben combatir este tipo de siniestros, pero se tuvo que recurrir a otras instituciones para pedir un elemento (espuma, que no es cualquier espuma) que permitía apagar este tipo de incendio, por lo que otras entidades quedaron desprovistas de un elemento esencial, rigiendo el viejo refrán popular que dice “desvestir un santo para vestir a otro”.

¿No se supone que este tipo de plantas, elaboradoras o acopiadoras de elementos tóxicos o almacenadoras tienen que estar ubicadas lejos de lo centros urbanos?

-En efecto, y aquí entra a regir el Plan Regulador que tenga cada comuna y la importancia vital que tienen para los habitantes. Que se haya autorizado la planta azufrera donde está, es porque debe haber cumplido todas las disposiciones legales vigentes, se supone que se respetó el Plan Regulador. Se supone. La pregunta del millón es cómo y por qué se autorizó una planta donde se acopiaba un elemento peligroso de alto riesgo. Entonces, debió estar retirado y lejos de la población, además se debió haber considerado vientos, clima, y una serie de advertencias, etc. El tema importante es que una situación como la vivida no debe repetirse y hay que adoptar urgente las medidas necesarias.

-En efecto, estamos hablando de un elemento peligroso…

-Como sabemos el azufre es un sólido inflamable. Puede formar mezclas inflamables o explosivas con el aire. Explosivo al mezclarse con sustancias oxidantes. Puede incendiarse por fricción, calor, chispas o llamas. Quema con llama azulina produciendo el gas tóxico dióxido de azufre. Basta leer lo que puede causar: irritación en la piel y el tracto respiratorio, en caso de contacto con los ojos obliga a enjuagarse con abundante agua y buscar atención médica. En caso de fuego y/o explosión no respirar los humos. No mezclar con agentes oxidantes. Eso lo sabemos todos (o casi todos), pero parece que no se consideró y de hecho la planta estuvo varios años en ese lugar.

-¿Cuál es la solución?

-La solución básica es que no se puede autorizar este tipo de plantas cerca de comunidades. Ni ninguna otra que cause daño a los habitantes de la comuna. Los Planes Reguladores deben ser rigurosos en hacer cumplir la ley en todo lo que signifique contaminación ambiental. Además, aunque estén lejos deben cumplir todas las normativas que contemple la ley.

-Pero todos sabemos que tanto el Plan Regulador de Iquique y de Alto Hospicio están siendo estudiados y pasa el tiempo y no se concretan y lo que realmente se ve es un atraso permanente.

-Y es precisamente porque que no se le da la relevancia esencial a los Planes Reguladores ni se le pregunta a la comunidad. Lo vital para la seguridad y bienestar de la comunidad es que los Planes Reguladores consideren la participación ciudadana y no se realicen entre cuatro paredes o con el solo gusto del alcalde de turno; además, se debe castigar con cárcel cuando se le trate de torcer la nariz a las disposiciones legales. Así de simple.