Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicios.cl
Académico, Escritor e Investigador (PUC-UACh)


Todo el mundo se queja de su memoria, pero nadie de su inteligencia” (Francois de la Rochefoucauld, escritor, militar y filósofo francés).

Hacer ejercicio te hace más inteligente” asegura el Dr. Ratey. Lo anterior, es absolutamente cierto, sin que importe mucho, si la persona tiene 15, 40 o 70 años de edad. Es lo que afirma, justamente, el Dr. John Ratey, profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard, una de las universidades más prestigiosas del mundo. Recordemos –sólo como un dato anecdótico– que esta universidad ha tenido entre sus profesores y ex estudiantes, nada menos que a 159 premios Nobeles en todas sus categorías, con más de 40 profesores permanentes que han sido galardonados con el premio Nobel.

Ahora bien, por intermedio de sus investigaciones, el Dr. Ratey ha podido demostrar que la gimnasia, el ejercicio y la actividad física, en general, optimizan el funcionamiento del cerebro de una manera notable, al punto que los datos e información que recabó de sus estudios lo condujeron a escribir un libro que él tituló “Spark”, es decir, “Chispa”, ya que según este investigador, es lo que el ejercicio físico puede hacer en beneficio de nuestro cerebro: encender la chispa de nuestro organismo y echar a rodar todo nuestro engranaje cerebral, aumentando la capacidad de las personas para aprender.

De acuerdo con los resultados de sus investigaciones, el Dr. Ratey destaca tres beneficios fundamentales del ejercicio en nuestro cerebro:

1. Al realizar algún deporte o actividad física, lo primero que sucede, es que se activan ciertas zonas neuronales de nuestro cerebro que se interconectan, a su vez, con otras zonas, estando en condiciones de estimular la puesta en marcha y el funcionamiento de diversos circuitos cerebrales, especialmente, los circuitos de la memoria, la atención y la motivación, que se ubican en la corteza frontal de nuestro cerebro.

2. Casi de inmediato se comienza a producir la liberación de dopamina y endorfinas, que son neurotransmisores que permiten la activación de los receptores del placer y que se vinculan con la motivación y la sensación de recompensa en el ser humano. Paralelamente a este proceso, también se produce la liberación de una proteína llamada Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (FNDC), que incrementa la capacidad de las células cerebrales para interconectarse entre sí. Este factor es importante para la supervivencia de las neuronas motoras y del hipocampo –la zona donde se ubica nuestra memoria–, jugando un papel relevante en los procesos fisiológicos relacionados con la neuroplasticidad y el desarrollo del sistema nervioso.

3. La realización de ejercicio regular favorece y estimula la generación de nuevas células cerebrales o neurogénesis del hipocampo. La “neurogénesis adulta” hace alusión al proceso por intermedio del cual, se producen nuevas células madre neurales y células progenitoras en la edad adulta. La neurogénesis adulta es un proceso que ha podido ser demostrado sólo en las últimas décadas y que ha sorprendido a muchos científicos.

Lo anterior, sin tomar en consideración dos datos adicionales muy importantes:

1. La Revista de la Asociación Médica de Estados Unidos ha publicado varios artículos científicos que aseveran que aún el más “modesto ejercicio ayuda a prolongar la vida” y a “bajar los niveles de estrés”. Lo anterior, fue demostrado por las Universidades de Harvard y de Stanford que analizaron los hábitos y el estado de salud de 17 mil de sus estudiantes y llegaron a la conclusión que “los individuos que están físicamente activos, viven más tiempo que los sujetos sedentarios”. En tanto que el doctor en Medicina, Kenneth Cooper –creador del Test de Cooper para el ejército de los Estados Unidos–, demostró que existe una relación directa entre la falta de ejercicio y las enfermedades cardiovasculares, cuyos primeros síntomas son cansancio extremo después de cualquier esfuerzo mínimo y la presencia de angina de pecho (o dolor de pecho), señales de posibles problemas coronarios.

2. La práctica de algún deporte o actividad física ayuda de manera directa a evitar el sobrepeso y a fortalecer la personalidad de los niños: a través de estas actividades se favorecen diversos aspectos emocionales de los menores, ya que la práctica deportiva infantil estimula las relaciones interpersonales, desarrolla la capacidad de concentración y el esfuerzo personal, de modo tal, que para niños que son extravertidos o hiperactivos, las actividades en piscinas los relaja y les ayuda a poner orden, atención y concentración. Para niños más introvertidos y tímidos, lo recomendable es que hagan gimnasia o atletismo y, de a poco, hay que irlos motivando para que realicen otros deportes más interactivos. A su vez, las niñas que están en la etapa de la adolescencia se pueden ver beneficiadas con actividades de danza y baile, ya que a través de estas actividades aprenden a manejar sus emociones y a concentrar sus energías.

Teniendo en cuenta todos los datos aportados por numerosas investigaciones, no existen dos lecturas posibles. De ahí que la recomendación sea una sola: comenzar a pensar desde ya, en generar un cambio profundo de ciertos hábitos asociados al sedentarismo y a la inactividad física por un patrón de conducta más activo, que no sólo resulta ser más saludable, sino que además, nos hace más inteligentes y con una mejor capacidad de aprendizaje, concentración y memoria.

El Dr. Ratey y sus colegas pusieron en práctica los resultados del estudio durante muchos años con miles de estudiantes de escuelas públicas de Naperville, en Illinois, EE.UU., quienes recibieron acondicionamiento físico todas las mañanas. El resultado fue sorprendente: en la prueba TIMSS (Trends in International Mathematics and Science Study), es decir, el Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias que evalúa, precisamente, los conocimientos en estas asignaturas por parte de alumnos de alrededor de 50 países, los estudiantes de Naperville lograron –a nivel internacional– el primer lugar en ciencias y el sexto en matemáticas, en tanto que en el año 2015, los estudiantes chilenos no pudieron superar el lugar 37 a nivel mundial. Paralelamente, mientras que de los estudiantes de Naperville sólo el 3% de ellos mostraba sobrepeso, en el caso de Chile, el porcentaje de estudiantes con sobrepeso superó largamente el 35%.

En vista de los abundantes datos que entregan los doctores Ratey y Cooper, la decisión más inteligente sería, precisamente, pensar en hacer gimnasia, practicar algún deporte y realizar algún tipo de actividad física. Ganancia por donde se lo mire.

1 Comentario

  1. Todos los estudios e investigaciones han terminado por demostrar que, efectivamente, el ejercicio físico no sólo hace bien a la salud, sino que también permite la generación de nuevas redes neuronales, lo que en definitiva, a través del fenómenollamado neurogénesis, nos hace más inteligentes.

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