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Un grupo de personas quienes tienen a sus padres, esposos y abuelos en el Hogar San Vicente de Paul, ubicado en Manuel Rodríguez 905, aseguran que en el interior del lugar ocurren una serie de irregularidades de carácter grave, los cuales sostienen que afectan a los abuelos que son atendidos en esta casa.

Según el grupo de apoderados, los ancianos son sobremedicados, por lo que pasan todo el día durmiendo y mostraron pruebas de que los fármacos que entregan al hogar se acaban de manera rápida y no alcanzan para todo el mes, por lo que están seguros de que los suministrarían de mala manera, afectando la salud de sus familiares.

También expresaron que los ancianos son dejados solos durante las noches y que las veces que se sienten mal o que deben ser llevados de urgencia al hospital, nadie se encarga de avisarle a los familiares, lo que indigna al grupo de personas que pide que las autoridades pongan cartas en el asunto.

Sonia Aravena, una de las personas que ha denunciado estos hechos, señaló que hace poco un abuelito falleció de una hemorragia y que el procedimiento podría ser negligente, ya que con fotografía en mano, muestra la imagen de un hombre de edad avanzada en el baño de forma inconsciente y con mucha sangre saliendo desde su cuerpo.

Además, ella y el resto de apoderados, añadieron que hubo dos abusadores sexuales que estuvieron en el hogar y que incluso uno de ellos logró agredir y violentar (de forma sexual) a algunos de los ancianos, aunque aclararon que ahora ambos están apartados de los demás.

Los familiares, quienes sostienen que pagan altas sumas de dinero para que sus parientes tengan una buena atención, insisten en que son mal alimentados y que algunas veces que tienen accidentes o de enferman, no son atendidos de manera rápida.

“En el hogar esperan que los ancianos fallezcan, no nos avisan cuando les pasa algo y los están sobremedicando de manera indiscriminada, no les importa cuando se enferman. Nosotros hemos hablado con la directora y los profesionales, pero lo niegan todo”, indicaron las apoderadas.

Por otra parte, nuestro medio El Sol de Iquique, intentó comunicarse con el Hogar San Vicente de Paul, vía telefónica pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.