El sexo es un arma poderosa que puede mejorar tu estado de ánimo e incluso ayudarte a perder algún kilo de sobra. Los estudios aseguran que incluso ayuda a incrementar la longevidad. No obstante, hay momentos en nuestra vida que, ya sea por las circunstancias o porque así lo hemos decidido, puede suceder que atravesemos un momento de «sequía». Esto, aunque no lo sepas, afecta a tu organismo.

¿Acabas de dejarlo con tu pareja y estás pasando por un periodo en el que no tienes sexo? Quizá te llamen entonces la atención los cambios que estás experimentando Por ejemplo, es posible que los sientas en tu deseo sexual. Quizá lo pierdas por completo o a lo mejor lo que notas es cómo tu libido se incrementa. «Es algo natural», indica Sari Cooper, terapeuta sexual, en ‘Reader Digest‘. «Puede que pienses continuamente en practicarlo o que se te pasen las ganas, puede variar». Pero, además, experimentarás otros cambios.

Quizá te deprimas

Pues sí. Puede suceder. El sexo, al fin y al cabo, tiene una parte física y otra mental. Cuando tienes relaciones con alguien, vuestras pieles se unen, y esta es la forma de contacto primordial por la cual los humanos nos consolamos. Piensa en los bebés con sus madres. «La conexión sexual brinda a las parejas una gran cantidad de caricias y eso puede ayudar a regular el estado de ánimo a través de la liberación de oxitocina«, explica Cooper.

Si no cuentas con estos estímulos naturales, puedes deprimirte, aunque no clínicamente. Aunque los estudios han demostrado que la depresión y la falta de sexo están vinculadas, esto refleja una asociación, no causa y efecto. Es decir, si eres una persona sana, no vas a deprimirte por no tener sexo, quizá por las circunstancias de su ausencia (por ejemplo, si tu pareja te ha engañado).

Con la menopausia

Las mujeres que comienzan con la menopausia y carecen de vida sexual o la frecuencia con la que tienen relaciones es baja, pueden sufrir problemas en las paredes vaginales. De hecho, según la Sociedad Norteamericana de Menopausia, las relaciones sexuales son importantes para su salud vaginal, pues sus tejidos, si no, podrían secarse, y una gran parte de esto está relacionado con el flujo sanguíneo.

De la misma manera, aunque no estés pasando por la menopausia, si eres mujer y tienes pocas relaciones sexuales es posible que después tengas dificultades para la lubricación cuando las tengas de nuevo. Esto también sucede a medida que las mujeres envejecen, por culpa de la falta de hormonas como el estrógeno. La lubricación disminuye con la edad y puede hacerlo más rápidamente si no te excitas mediante la masturbación o con una pareja.

Infecciones y dolores

Algo positivo: no es una sorpresa si te decimos que disminuye el riesgo decontraer infecciones de transmisión sexual, pero también aquellas relacionadas con la vejiga, debido a la propagación de bacterias. El 80% de las infecciones urinarias en mujeres ocurren dentro de las 24 horas de haber tenido relaciones sexuales, según la revista ‘Americasn Family Physician’.

Pero con las buenas noticias viene también una mala: Sorprendentemente, el sexo puede ayudar a aliviar los calambres durante el periodo. Cooper asegura que tiene sentido: «El útero es un músculo y muchas mujeres tendrán una contracción uterina cuando tengan un orgasmo, lo que hará que la sangre se expulse más rápidamente, lo que a su vez disminuirá los calambres menstruales«, explica. «Además, puede haber un aumento en las endorfinas, lo que también ayudará a mitigarlos».

Quizá te sientas más tonto

A lo mejor te parece un mito, lo cierto es que esta idea viene de dos estudios que se realizaron con roedores, uno en Corea del Sur y el otro en la Universidad de Maryland descubrieron que tener relaciones sexualesmejoraba su función cerebral y el crecimiento de las células cerebrales. Es interesante, pero se necesitan más investigaciones antes de poder sacar una premisa clara, aunque suena interesante.

EL CONFIDENCIAL