EL MARTILLO


Ya es parte del paisaje citadino y parece chiste. Nuevamente esta ciudad de Iquique nos muestra cómo se hacen o construyan las cosas sin tener ninguna planificación o sentido. Estas son las cosas que no crecemos como ciudad.
En este contexto, llama la atención que va un año, ¡SI UN AÑO!, que están los postes de alumbrado eléctrico en plena calaza de calle Esmeralda, siendo que se anunció el arreglo y que todo quedaría listo en 6 meses. Pero nadie dijo 6 meses de que año.
Pues veremos que pasará a futuro, la gente imagina ver una año más estos postes en plena calle. El iquiqueño ya está acostumbrado a este tipo de cosas, es caso una tradición iquiqueña, donde se construye algo y queda a medio morir saltando o se rompe,
Así es Iquique glorioso, como dijo alguien por ahí, “es lo que tenemos” lamentablemente no sabemos crecer y más encima tenemos autoridades que les quedo como poncho el cargo ya que no aplican los controles correspondientes para que las cosas se cumplan como deben ser y se hagan bien.