En una sesión, donde el seremi de Obras Públicas, Patricio Altermatt Selame reconoció que su cartera tenía responsabilidad en el retardo de las etapas de las obras de estadio Tierra de Campeones.

El punto del pleno indicaba, si se aprobaba o no la suplementación, que en buen chileno significa colocarle mas plata a la obra por la suma de 2.731 millones de pesos.

Luego de las quejas y loas de los consejeros regionales se votó, donde se aprobó pasar recursos que no son de las arcas regionales, sino enviada por el Estado, gracias a las gestiones del omnipresente intendente Miguel Ángel Quezada.

El único votó en contra fue del core Iván Pérez Valencia que se justificó, cuestionando al seremi no haya entregado el nombre de los eventuales culpables por los atrasos de las obras, que significaron el pago de indemnizaciones a la empresa Icafal.

Al final, luego de un largo tango, todas las autoridades quedaron contentas.