El presidente de la colectividad se refirió al tema que ya ocupa espacios en los medios de comunicación y redes sociales. También dijo que hay temor en la exNueva Mayoría y Sorismo por la posible presentación del ex senador Fulvio Rossi

El ambiente político en Tarapacá comienza a calentar motores en la izquierda, la derecha, centro y en los movimientos alternativos.

-¿Usted dijo hace poco en el diario La Estrella que está disponible para alcalde, gobernador o seguir como concejal?

 Así es. Si usted se fija la mayoría de los candidatos tienen su ‘estigmatización’, por decirlo de alguna manera porque ‘quemados’ es muy feo. En cambio, los iquiqueños que me conocen saben que yo llevo una trayectoria desde el primer peldaño y sé que estoy en ese enorme porcentaje de la gente que quiere progresar en un ambiente de seguridad seriedad y responsabilidad, muy alejado de las componendas. Por lo tanto, estoy disponible.

 –¿No le parece que suenan los mismos de siempre en RN, DC, exNueva Mayoría, comunistas, etc.?

-Es un gran punto en contra. Hay que reconocer hidalgamente que no hay nuevos líderes. Creo que en las próximas elecciones veremos a muchos de los mismos.

 -¿Qué opina del factor Fulvio Rossi?

 Lo primero que le digo tajantemente es que en la UDI estamos haciendo nuestro trabajo, viendo quiénes son los que entrarán en la cancha y yo, personalmente, veo que el exsenador Rossi tiene en un sector del mundo de la izquierda sus votos que lo llevaron a ser primera mayoría en la última elección  y que sólo perdió por el sistema. Reconocerlo es de un buen político. Lo demás, son muestras de politiquería. Nosotros estamos preocupados de presentar al mejor de los mejores.

-Se escucha en los comentarios de café que hay temor en la izquierda y principalmente en el sorismo?

 -Así es. Incluso escuché que hasta el senador Soria renunciaría para hacerle frente, pero eso no puede ser. Creo que están muy complicados para decidir un buen nombre. Sabemos que podría ser el actual alcalde Mauricio Soria, pero –nada personal- creo que para Rossi sería mejor su padre, el senador Soria.

-A propósito, ¿qué opina del nepotismo en el ambiente político iquiqueño, eso de las dinastías, aunque es mucha palabra, pero queda claro.

 -El nepotismo es una situación que molesta a todo el mundo, siempre genera controversias. Está claro que en vez de sumar, resta. Seguramente, usted me pregunta por el caso que se está dando en RN, con el tema de la familia Jofré, donde el actual gobernador postularía a gobernador regional y el papá a alcalde o viceversa.  Lo que yo sé es que es cierto, RN, nuestros aliados en el Chile Vamos ha presentado dos listas para gobernador regional y alcalde. Es decir, si no es una es la otra. Ellos están en su derecho de hacer lo que estimen conveniente, en todo caso.

-¿Y qué pasa en la UDI?

 Lo positivo es que en nuestro partido será la militancia la que decida los nombres. De lo contrario, sería una falta de respeto con nuestros militantes. Ya nos hemos reunidos en torno a este tema y debo decirle que hay diferencias, sin embargo, creo que llegaremos a un punto de acuerdo porque si decidimos un nombre no queremos que por resquemores se perjudique la colectividad. Estamos claro en que debemos elegir al que tenga el carisma que se necesita en un político. Lo demás es verso. Por ahora está corriendo solo, el actual intendente Miguel Ángel Quezada. Aunque la decisión será en Santiago, también tenemos buenos postulantes no necesariamente para gobernador, como Fernando Chifelle, Claudia Yáñez y Ana María Tiemann.

-Finalmente, ¿cuál  cree usted qué es la razón porque cada vez es menos la gente que va a las urnas?

Porque lamentablemente muchos políticos se han preocupado más de ellos que de cumplir lo que prometen en las campañas. Es una realidad del porte de un buque. Ahora hay mucha información disponible y porque los que han sido elegidos se olvidan al día siguiente de sus electores. En vez de mantener un contacto estrecho con sus electores y cumplir con la comunidad, despegan los pies de la tierra y se hacen amigos de los soberbia y la arrogancia.