NELSON MONDACA I.


Esta semana de septiembre será de largos días de celebración. Las “Fiestas Patrias” permiten que los chilenos en su mayoría dejen a un lado la rutina diaria para festejar el día de nuestra independencia nacional. Sabemos de antemano que, no para todos tendrá el mismo significado histórico. Desde, Arica hasta los confines de la Patagonia, cada pueblo, villorrio, ciudad y región, tienen su propias vivencias, culturas étnicas, tradiciones, climas y geografía. En estos cielos, mares y montañas, se configura una identidad muy sutil, a la vez, semejante y diferente, a lo largo y ancho de nuestro país.

Sin embargo, la unidad de nuestro territorio se instaura por nuestros símbolos, emblemas e institucionalidad nacional. El 18 de Septiembre de 1810 con la Primera Junta de Gobierno, queda grabado este día en la memoria histórica de Chile. Lo mismo ocurrirá en 1810, cuando un 2 de diciembre, se creó el Primer Ejercito nacional. Para concluir, fue en 1915, en la presidencia de Ramón Barros Luco, cuando se instaura un19 de Septiembre como “Día de las Glorias del Ejército”.

Año tras año, generaciones de compatriotas recuerdan, festejan y conmemoran oficialmente la independencia de nuestra Madre Patria. Sin incurrir en el patriotismo sentimental y caer en el barranco del nacionalismo, nos envuelve la responsabilidad del orgullo de haber nacido en esta hermosa tierra. Los académicos e investigadores han dado cuenta en diversos textos los períodos que recorren los salones de la historia y geografía de nuestra república.

Unos pensamientos improvisados. Las “Fiestas Patrias” son más que una fonda oficial, mucho más que ramadas, parrilladas, empanadas, chicha y vino tinto. Resulta que en parte, casi todo gira en torno a estos festejos de cuecas y otras tradiciones populares. Las “Fiestas Patrias” son más que unos días festivos y de vacaciones. Las “Fiestas Patrias” se insertan en la vida del país y su gente, en sus instituciones, en su cultura, en el deporte, en sus ciencias, en sus escuelas, universidades, en las poblaciones, en el trabajo y en las empresas de todo tipo.

Así valoramos el trabajo: En los hospitales, de los bomberos, de las farmacias de turno, de Carabineros, de las clínicas, del transporte público y privado, de los aeropuertos y terminales de buses. La lista continúa: Pescadores, mineros, funcionarios de la FF.AA., negocios de barrios, medios de comunicación, etcétera. No todos los chilenos tienen largos días de vacaciones por estas efemérides. Por eso, destacamos el trabajo y los roles importantes que se cumplen en nuestra sociedad. En este contexto, es fundamental el bienestar y la felicidad de la familia.

Junto a estas razones, el fondo de celebrar estas “Fiestas Patrias” tiene mayor sentido cuando se hace desde la perspectiva ciudadana. Aquí no se trata de pan y circo. Nuestro querido Chile ¿A quién le pertenece? ¿Existen clases sociales privilegiadas dueñas del poder?

En la actualidad, vivimos en un mundo globalizado y tenemos una economía dependiente de las dos grandes potencias mundiales, EE.UU. y China, entonces, ¿Hasta qué punto somos realmente un país libre? O tal vez, en forma errática pensamos que el camino recorrido por dejar atrás nuestro subdesarrollo capitalista, reitero, nos hace pensar que literalmente que somos una sociedad justa y moderna, muy lejos de la miseria. En el plano del análisis, e s bueno reconocer nuestras dificultades y lo difícil que se nos presenta el camino para no descender en nuestra calidad de vida y superar los desequilibrios entre ricos y pobres…

No puedo terminar, sin antes, ponerme de pie para cantar a todo pulmón a lo menos la primera estrofa de nuestro hermoso e inspirado himno nacional. “Puro Chile es tu cielo azulado, puras brizas te cruzan también y tu campo de flores bordado, es la copia feliz del Edén…” ¡Viva Chile!

nmonijalba@gmail.com.