Desde hace cinco años la voz de Marcelo Andrés Santibáñez Núñez es el zumbido en las orejas de los políticos, de todos los lados. Su programa en radio Paulina es el cauce del malestar del ciudadano a pie, del que vive el día a día brincando con las injusticias de un tiempo que vela por el consumismo, más que por el ser humano.


Marcelo, de 48 años, llegó a Iquique desde Punta Arenas y se instaló con su voz, sus críticas, su opinión en varias emisoras locales. Desde el año 2014 es conductor de la mañana de radio Paulina. “Creo que el público de a poco se siente en algo representado por mis opiniones”, reflexiona tras ser consultado por las reacciones que originan sus comentarios en “La Mañana de Paulina.

-¿Qué te llevo a ser locutor y comunicador social?

– En 1987, mi intención era estudiar teatro o bien comunicación audiovisual, sin embargo, en Punta Arenas, ciudad en la que vivía junto a mi familia, no existían estas carreras, lo que me obligaba a trasladarme a Santiago o Concepción. Como mi hermana estaba en la universidad, tuve que esperar algunos años para poder acceder a los estudios (por los costos económicos para mi familia), mientras tanto estudie producción y dirección de Radiotelefonía en el ICER (Instituto de comunicaciones y estudios radiofónicos) en Río Gallegos Argentina y en 1990 comencé esta incursión en la radio. Años posteriores estudié Relaciones Públicas, no obstante, seguí en la radiotelefonía.

– ¿Cómo te has sentido en Iquique siendo un referente de opinión?

– Lo de ser o no un referente de opinión es parte de las circunstancias. En lo personal siempre he sido una persona directa, que habla sin rodeos, que dice las cosas de frente sin hipocresías y eso la gente en vez de aceptarlo o reconocerlo como una virtud lo crítica. A la gente no le gusta que le digan la verdad. Afortunadamente eso ha ido cambiando y ese estilo de decir las cosas como son, al menos está siendo valorado. Tengo mucho cuidado con el lenguaje y la forma en como decir las cosas. Hasta hoy después de casi seis años trabajando en la primera línea regional y con una muy alta sintonía, nunca he tenido un problema judicial por algo que haya dicho en mis permanentes opiniones. Creo que el público de a poco se siente en algo representado por mis opiniones. No creo tener la verdad absoluta, pero no me hago el tonto con lo que pienso.

¿Porque crees que la gente escucha tu programa?

– Creo que lo escucha porque tenemos una mixtura. No solo hablamos de frente sin una ideología política que nos pautee. No solo hablamos de la contingencia y luchamos día a día contra la corrupción de donde venga. También somos lúdicos, bromeamos, nos reímos, cantamos. No somos perfectos y eso hace que nos riamos permanentemente de nosotros mismos. Tenemos campañas sociales que se producen de forma espontánea. De igual forma hacemos participar a la gente involucrándola de tal forma que sientan que son ellos los protagonistas del día a día.

¿Cuál es tu opinión sobre la gestión, desarrollo y nivel político en la región?

– Lamentablemente nuestra región ha sido víctima de las incompetencias, que a su vez han sido resultado de las luchas de poder y de intereses personales de varios líderes y lideresas que hemos tenido en los últimos 50 años. Hemos tenido en nuestra ciudad un estancamiento indesmentible producto de haber sido gobernados por gente tal vez con buenas intenciones, pero sin estudios, sin capacidad de gestión y con una soberbia y arrogancia que finalmente nos detuvo en el tiempo por años. Y me refiero no solo al clan Soria, sino también a la oportunidad que tuvo la contraparte de gobernar la comuna y que no logró mucho más de lo poco que se ha avanzado. Por otra parte, los gobiernos regionales han sido una representación del brutal centralismo que por años gobierna a las zonas extremas del país y que de igual manera nos mantienen en el estancamiento. Claro, a usted le van a decir que tenemos ahora estadio nuevo; que nos están construyendo Hospital en Alto Hospicio y que pronto habrá un nuevo cementerio… Y es probable que nos convenzan de que todo marcha bien, aun cuando la cosa no sea así. Nuestra política chiquitita está corrupta. Es una política partidista interesada “pichiruchi”, sin estatus, no valorada, pero corrupta.

¿Varios comentan que buscas protagonismo, ya sea político y social?

-No estoy interesado en el protagonismo político. Aquellos que hablan eso es porque se ven amenazados. No tengo intención de ser candidato a nada. Pienso que colaboro más socialmente hablando desde el lugar donde me encuentro. Lo que pasa es que las opiniones y críticas pisan callos. Y para los que tienen callos duros eso duele. Hay algunos que me vinculan con el PC y otros me vinculan con la UDI. Ambas ridículas visiones se producen para intentar desacreditar lo que uno dice o expone. Pero fíjate que es algo con lo que me estoy acostumbrando, vale decir, es tanto lo que atacan hoy por decir, exponer o dar cuenta de lo que está pasando, y como no hay argumentos válidos ni jurídicos ni de nada, lo único que queda es el tratar de vincularte con algún interés político. Estos tipos piensan que eso es lo máximo, que es lo que todo el mundo quiere… allí queda de manifiesto la pequeñez en la cual estamos imbuidos.