El presidente peruano, Martín Vizcarra, anunció la tarde de este lunes la disolución del Congreso, dominado por la oposición fujimorista, tras una jornada que ha reflejado más que nunca el choque entre el Ejecutivo y el poder legislativo.

La medida, contemplada por la Constitución, llega horas después de que el mandatario no lograra frenar una polémica designación de nuevos miembros del Tribunal Constitucional. Fuerza Popular, la formación de Keiko Fujimori, que se encuentra en prisión preventiva por lavado de dinero, y el Partido Aprista llevaban días maniobrando para hacerse con el control de la Corte.

El Congreso eligió este lunes a un magistrado del Tribunal Constitucional —uno de los seis que deben ser reemplazados por el fin de su período— en una votación accidentada que descartó debatir primero una cuestión de confianza que el Ejecutivo anunció el viernes. Dado que el Legislativo prefirió nombrar al magistrado, el presidente peruano anunció la disolución del Parlamento.

 

Vizcarra había lanzado el domingo un ultimátum al Congreso al anunciar que lo disolvería si este lunes le negaba un voto de confianza para reformar el método de designación de los magistrados, con lo que busca impedir que ese alto tribunal sea copado por la oposición. Pero el Congreso decidió finalmente pasar por alto su petición e iniciar de inmediato el nombramiento de nuevos magistrados.