El Martillo


¡CTM…! ¡Ay wn…! ¡Chiuuuu…! Ahhh…! Es lo que escucha habitualmente de quien camina por el infinito paseo Baquedano de Iquique Glorioso.
El motivo de estos epítetos es que no hay peatón que no se haya doblado el tobillo al enfrentarse a los hoyos que tiene los rieles que cubren esa calle, donde se supone debe pasar un tren o carro pampino por esa avenida que nunca se ha terminado.
Así es que otro gran detalle, que hay que mejorar en esta ciudad que rebalsa por todos lados en su orden. Por favor pónganse las pilas autoridades y una vez por todas arreglen este desorden.
El tema los rieles en una calle que no se sabe si está terminada o se sigue arreglando, es complicado, muchas personas se han accidentado en sus tobillos, no habla de las damas que andan con tacos, realmente es algo peligroso.