Efraín Rojas Oxa es odontólogo especialistas en caso especiales o difíciles. El profesional nació en Pica, por motivos familiares se radica en Bolivia donde termina sus etapa escolar, para estudiar odontología. Este piqueño, que cada vez que viene a su tierra con sus hijas se lleva a la capital alfajores, como parte de recordar sus raíces. Efraín es una eminencia, un día da charlas en ciudades del mundo a sus colegas y otros atiende en su consulta pacientes, ubicada en la comuna de Providencia, desde donde responde la entrevista para El Sol de Iquique.

TOMAS MORENO/AV


-¿Cuál fue la motivación para estudiar Odontología?

-Siempre me gustó el área de salud, inclinarme por la odontología se produjo por varias razones, entre las que estuvo la influencia de un tío que era cirujano dentista quien me dio algunas pistas y directrices de lo que sería mi futuro, todo ello me gustó, la mezcla de ciencia y arte, decidí seguir ese camino.  Por otro lado mi familia siempre me dio libertad para que yo tomara mis decisiones del rumbo que quería tomar en mi formación, eso fue muy bueno.

-¿Qué hizo que un niño de la localidad de Pica fuese una eminencia en el campo de la Odontología?

-Realmente es algo que no se busca, es trabajo de años, sin embargo no se trabaja para alcanzar esos logros se producen producto de la dedicación, esmero, constancia. En nuestra primera región no es fácil que los niños y jóvenes se proyecten aun teniendo capacidad y talento.  En mi caso por razones familiares migramos a Bolivia, donde terminé el último año de etapa escolar y me formé profesionalmente. Sin embargo no es solo el acceso a la educación superior, sino que es el apoyo familiar, las vivencias y experiencias de vida así como el entorno cultural en que me tocó vivir. Alegrías y tristezas, avances y retrocesos, salud y enfermedad, hacen que madures, pero también que reflexiones y crezcas no solo hacia lo profesional sino también como ser humano.

Un tema importante es el desarrollo humano al que debemos darle la más alta importancia, muchas personas son excelentes profesionales pero no personas, de ahí que en mi caso di importancia a tratar de ser buena persona junto a buen profesional, es tarea de toda la vida. Para otros el éxito se mide en tener más y más, esa postura es válida pero no es mi filosofía de vida.

Creo que los jóvenes de Pica deben invertir tiempo en educarse en culturizarse en estudiar y trabajar para construirse como personas, nacimos en lugares extremos del país pero somos todos iguales y debemos superar barreras, emprender y crearnos nuevas oportunidades, pero la base es la educación.

-¿Cómo se llega a ser Presidente de la Academia de odontólogo de casos Especiales?

-En mi desarrollo profesional estudié una especialidad en Brasil, luego me instalé en Chile. Comencé a atender personas “normales”, pero paralelamente pacientes que eran rechazados por los demás dentistas. Mis pacientes eran todos los que no querían tratar mis colegas, parecía absurdo, pero para mí fue un desafío dar solución a quienes presentaban problemas complejos y sus respectivas familias o eran pacientes complicados que además ya estaban sin esperanzas de encontrar algún profesional que comprendiera su situación, aceptara su realidad y se esmerara en tratar de atender sus necesidades dentales.

-¿Y qué hizo usted?

-En Chile como en muchos países latinoamericanos, no había formación para atender personas que presentaban necesidades especiales al igual que muchos colegas fui autodidacta. Me percate que a nivel mundial ya había congresos internacionales de Odontología para pacientes en condición de discapacidad o con necesidades especiales. Comencé a participar de esas instancias.

-¿Cuándo fue eso?

-El año 2012 después de un congreso junto a otros colegas decidimos fundar en Chile una sociedad científica que promueva el desarrollo de esa área en nuestro país, se llamó ALOPE Chile que es el capítulo chileno de la Asociación Latinoamericana de Odontología para pacientes especiales y que es parte a nivel mundial de IADH International Association For Disability and Oral Health. Luego de ser fundador y presidente por 4 años de ALOPE Chile, fundamos otra instancia a nivel Latinoamericano, la Academia Interamericana de Odontología para Pacientes con Necesidades Especiales AIOPE que presido en su segundo periodo desde hace pocos días, está integrada por destacados profesionales profesores, autoridades, referentes internacionales del aérea de diversos países de Latinoamérica es una honra y un honor representarlos por los próximos 3 años y cuya misión entre otros será promover el desarrollo de la odontología para pacientes con necesidades especiales para que logremos una mejor acceso e inclusión de personas en condición de discapacidad o con necesidades especiales a la odontología, es decir una odontología inclusiva. Todo un desafío ya que las universidades en general, no forman para atender esas poblaciones.

 

-¿En qué nivel está Chile?

-Creo que en la odontología en Chile nos encontramos en un periodo de transición. Antiguamente los dentistas atendían por caridad o incluso por pena a personas que se encontraban en condición de discapacidad. Hoy estamos gradualmente poniéndonos a la altura del mundo que es otorgar un acceso universal a las personas en condición de discapacidad, pero además formar dentistas capaces de ofrecer atención dental sin discriminar y que aprendan técnicamente a abordar los diversos tipos de pacientes. La inclusión es un cambio de mentalidad no solo en la odontología sino que de toda la sociedad.

-¿Por  qué regresa a su tierra natal a comer alfajores?

– Uno puede ser un ciudadano del mundo pero no podría negar mis raíces. En mi caso me gusta el desierto, su música, sus colores, ver la inmensidad de la vía láctea en el desierto de noche es maravilloso o disfrutar de las aguas de la cocha en Pica y después comerse un rico alfajor es único, por eso vuelvo cada vez que puedo, porque aunque viva lejos sigo siendo parte de esta tierra.

-¿Su opinión de cómo ve esta tierra nortina?

-Veo que el desarrollo de las ciudades del norte de Chile viene desde otras latitudes y nos olvidamos de nuestras propias capacidades de crear, de ser nosotros mismos, de nuestra identidad. Nos cuesta atrevernos a salir para formarnos fuera de nuestra ciudad y de nuestro país. La gente del norte en los tiempos actuales debe insertarse cada vez más en la globalización a través del mundo digital en el que se puede interactuar fluidamente. Pensamos que las oportunidades deben llegarnos y las esperamos, somos nosotros quienes debemos crearlas buscarlas emprender, no debemos dejar el destino en manos de los demás, sino que tomarlo en nuestras propias manos para construirnos como seres humanos felices en nuestra tierra.