EL MARTILLO


Esta ciudad al parecer no tiene vuelta, el desorden es algo  institucionalizado, es cosa de darse una vuelta por el centro de Iquique y sentir el griterío, silbidos, peleas de gente vendiendo a destajo todo tipo de artículos y alimentos sin ninguna regulación, lo curioso que toda esta situación se realiza  a vista y paciencia de la autoridad.

Los ambulantes se han tomado el centro de la ciudad, no existiendo mano dura para erradicar esta situación que ya no da para más.

Es realmente incómodo ir al centro de Iquique, el desorden y lo peligroso  habla muy mal de como estamos como ciudad. No es posible incentivar que nos visiten turistas si les presentamos este tipo de chacra.

Para el comercio establecido iquiqueño es un tema que ya están cansados de hacerlo notar  “están perdidos”, los ambulantes ya dominaron el centro de Iquique, lo curioso es que los comerciantes  deben  cumplir con todas las exigencias y normas que existen  para poder funcionar, en cambio en las puertas de sus negocios, se instalan vendedores informales que con frescura venden productos sin ninguna regulación.

Es por esto que muchas tiendas están cerrando sus puertas,  ya que es imposible trabajar de esta forma, ni hablar de  hacer promociones o sencillamente abrir tranquilamente sus puertas, los ambulantes se toman la calle como si fuese una verdadera feria de las pulgas.

Lo que más se aprecia en el centro de Iquique son paños en el suelo, toldos, frituras, sacos , fardos de ropa, gente durmiendo, rayados, hediondez en fin,  se ve de todo, casi podríamos decir que  el centro de Iquique es realmente un mundo del indebido. Por otro lado, las micros hacen fila india sin tener un paradero decente para tomar o dejar pasajeros, ni hablar de los coletos, estos son casi los dueños de la calle.

Triste futuro se ve para Iquique , si no se toman medidas concretas, reales y firmes de erradicar y limpiar el centro  comercial de Iquique Glorioso, es que no sé sabe hacia  dónde vamos como ciudad.