• El primer banco de alimentos de Chile ha superado con creces la cantidad de frutas y vegetales recuperados en relación al año anterior, permitiéndole con ello mejorar la nutrición de las personas con mayores necesidades en el país.

Hace 40 años, la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) proclamó el 16 de octubre como el Día Mundial de la Alimentación.

Este año el lema es “Una alimentación sana para un mundo #HambreCero”, debido a los altos niveles de sobrepeso y obesidad que en cantidad ya superan a las personas que sufren hambre en el mundo. Chile es uno de los países más afectados en América Latina, lo que se incrementa en los sectores de menores recursos producto de la malnutrición. Por eso, el ODS 2 “Hambre Cero” va más allá del hambre, significa tener alimentos nutritivos para todos, en todas partes.

En este contexto, Red de Alimentos dio a conocer una importante noticia que combate la malnutrición en los sectores más desposeídos y, al mismo tiempo, el impacto medioambiental que genera el despilfarro de alimentos. Las cifras hablan por sí solas: en los primeros 9 meses de este año, el banco de alimentos logró recuperar 740.000 kilos de frutas y hortalizas, gracias a la colaboración de 42 empresas del rubro, especialmente productores y packings dedicados a la exportación. Esta cifra representa el 16% del total de alimentos rescatados en la zona central del país, y contrasta con los 221.000 kilos de estos productos recuperados en el mismo período del 2018 y que representó sólo el 6% de los alimentos entregados por la Red.

El mix de estos alimentos -fundamentales para el bienestar humano y en particular para la nutrición de la población más vulnerable-, es tan diverso como la producción de nuestro país, llegando a contar más de 70 tipos de frutas y hortalizas rescatados. Entre ellas destacan las cebollas (25%), zanahorias (11%), ciruelas (8%), manzanas (8%), mandarinas (5%), duraznos (4%), champiñones (4%) y kiwis (4%), pero también fueron recuperados sandías, uvas, paltas, apios, rúcula e incluso dientes de dragón y zarzaparrillas, por nombrar algunos más.

ESTÁNDARES

Todos estos alimentos hubieran quedado en los campos o habrían terminado en los vertederos, porque no cumplen los estándares definidos para su comercialización, ya sea por su forma o tamaño, a pesar de mantener intactas sus propiedades nutricionales. Incluso, como gran parte de lo rescatado son productos destinados a exportación, la calidad de lo que ha recuperado la Red muchas veces es igual o mejor que la que se encuentra en el mercado nacional.

“El Día Mundial de la Alimentación es importante para tomar conciencia que en Chile aún hay muchos alimentos que se pierden o desperdician, pudiendo ser aprovechados por personas que sufren carencias, logrando así un importante impacto social, además de los impactos económico y medioambiental, al evitar el desecho de los recursos invertidos en su producción y las emisiones de gases de efecto invernadero que ello produce. Es por eso que llamamos a que más empresas y personas se sumen a esta labor de rescate, donde el esfuerzo en frutas, hortalizas, carnes, huevos, arroz y leguminosas, son claves debido a que su gran aporte nutricional”, señala María Eugenia Torres, Gerente General de Red de Alimentos.

Red de Alimentos ha rescatado sólo en los últimos 12 meses cerca de 7 millones de kilos gracias al apoyo de 146 empresas de diversos rubros, para que lleguen a las manos de 244.330 personas en situación de vulnerabilidad de diversos rangos etarios, por intermedio de 277 organizaciones sociales pertenecientes a las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Ñuble y Biobío.