La mañana de este miércoles el presidente de Bolivia, Evo Morales, en una conferencia de prensa en medio de protestas tras las elecciones del domingo y denunció que la derecha, con apoyo internacional, está liderando un golpe en su contra. Ante esta situación, decretó el estado de emergencia.

Tras insistir que el triunfo es de su partido y que por cuarta vez consecutiva los bolivianos lo eligieron para gobernar, Evo dijo: «Ganamos con más de medio millón de votos. Es un gran triunfo».

Su declaración llega cuando los resultados finales aún no se conocen, debido a los inconvenientes con el Tribunal Supremo Electoral, que el lunes suspendió el recuento y ahora lo ralentizó.

«Hemos garantizado el crecimiento económico, la paz social, la justicia social, la igualdad. Quiero denunciar al mundo que está en proceso un golpe de estado. La derecha lo preparó con apoyo internacional», indicó el mandatario de Bolivia.