Helmut Kohl pasó a la historia como el «canciller de la reunificación», pero derribar el muro que dividía las dos Alemanias -políticamente desde 1949 y físicamente desde 1961- no habría sido posible sin la «perestroika» de Mijaíl Gorbachov, el apoyo de George Bush, el consentimiento de François Mitterrand y Margaret Thatcher y la disposición de las autoridades ante la presión popular.

MURO
Pero el Muro de Berlín no solo dividía a esta ciudad: dividía a toda Europa y era el símbolo de un mundo bipolar en el que dos potencias, Estados Unidos y la Unión Soviética, eran los polos de influencia. Su caída posibilitó la reunificación alemana y fue precursora de la desaparición de la Unión Soviética y del final de la Guerra Fría.

PARTIDO UNICO


Para 1949, Alemania se había convertido en dos países separados: la República Federal de Alemania (Alemania Occidental), siguiendo el modelo capitalista de Reino Unido, Estados Unidos y Francia y la comunista República Democrática Alemana (Alemania Oriental), en la órbita de la Unión Soviética, con un sistema de partido único y economía planificada.

DOS CARAS DE LA MONEDA
* En Alemania Occidental había libertad de movimiento y la gente podría expresar libremente sus opiniones.
* Alemania Oriental tenía reglas más estrictas sobre cómo deberían comportarse las personas y una policía secreta, la Stasi, que supervisaba lo que hacían.