Así tituló el diario Argentino Página 12 para informar de la renuncia a la presidencia de Bolivia de Evo Morales. “Renunciamos para que no sigan quemando casas, intimidadas nuestras familias y amenazadas”, dijo tras semanas de escalada de violencia y después de que el comandante general de las FF.AA. le recomendara renunciar.

Los gobiernos de derecha del continente, como el de Mauricio Macri, Sebastián Piñera, o Iván Duque, guardaron en cambio el mismo silencio que a lo largo de la escalada golpista, remarca el diario argentino tocando la oreja al presidente trasandino, Mauricio Macri, que deja su cargo en la Casa Rosada en un mes más.

“Renunciamos para que no sigan quemando casas, intimidadas nuestras familias y amenazadas, por eso renunciamos”, dijo desde Chapare donde Evo se siente en su casa, luego haber despegado de la ciudad de El Alto en horas de la tarde.

FESTEJOS
Página 12 relata que una vez dicha esas palabras “sonaron bocinas y estruendos en las calles del centro de La Paz, en lo que fue el festejo de quienes protagonizaron las movilizaciones por el derrocamiento de Morales. En las avenidas se vieron caravanas de autos con banderas de Bolivia, abrazos, una euforia golpista enarbolada como democrática por sus dirigentes y seguidores”.

Ya el centro de La Paz había sido tomado por los opositores desde el sábado en la mañana, y desde ese día hasta la renuncia de Evo Morales, se multiplicaron las imágenes de opositores junto con policías armados en las calles paceñas y de diferentes ciudades del país.

El derechista Luis Fernando Camacho, dirigente del proceso golpista, presentado como “cívico” por los medios de comunicación, ingresó al Palacio Quemado -antigua sede de gobierno- donde depositó en el suelo una bandera de Bolivia y una biblia.

VIGILIA
La noche anterior los habitantes del Alto hicieron vigilia con el miedo de ser atacados por grupos llegados a La Paz “con armamento”, contaba a los medios bolivianos una vecina del lugar.

La renuncia de Evo y su vicepresidente Linera fue seguida de persecuciones: las autoridades del Tribunal Supremo Electoral, María Eugenia Choque y Antonio Costas, fueron detenidos y esposados por la policía, en un escenario de sucesión de imágenes y noticias mezcladas entre la confusión, la militarización, y la euforia golpista con gritos y evocaciones a la democracia y a Dios.

ALIADO
Los gobiernos de Cuba y Venezuela o el expresidente brasileño Lula da Silva, identificados con la izquierda latinoamericana, calificaron de «golpe de Estado» la renuncia este domingo de su aliado Evo Morales, en Bolivia. Del otro lado del arco ideológico dominó la reserva y el silencio.

El presidente electo de la Argentina, Alberto Fernández, habló también de «golpe de Estado», en este caso «producto del accionar conjunto de civiles violentos, el personal policial auto acuartelado y la pasividad del ejército», escribió en Twitter.

Durante la madrugada del lunes se anunció que había una orden de arresto en contra de Evo Morales, pero el je de la policía boliviana desmintió la información.

 

La historia sigue…