NELSON MONDACA I.


No podía concentrarme. Los años no pasan en vano. El panorama político del país es un volcán en plena erupción. Estamos en presencia de una ciudadanía que se cansó del poder político, más concentrado en defender el modelo económico heredado de la dictadura.

Cosas buenas y cosas malas, siempre estarán de la mano en cualquier gobierno de nuestro país. Tampoco, nosotros los chilenos de a pie, debemos eximirnos de las responsabilidades que nos competen. Como ocurre a diario, unos menos otros más. No hay que ser demasiado entendido para darse cuenta que nuestra alabada democracia, conquistada con un lápiz y un papel, era una obra de arte que nos haría víctimas de nuestro propio destino.

Amigos lectores, por algo las últimas masivas e históricas manifestaciones sociales nos hablan por sí mismas. Con toda claridad, Chile se cansó del “saqueo” y de la concentración de la riqueza a costa de la miseria y la explotación. La película del “saqueo” de los poderosos continua, es cuestión de ver lo que pasa con el valor disparado del dólar. El alza de la moneda norteamericana, no afecta a los dueños de las cadenas Wal Mart, de Cencosud, de los Bancos, de las AFP’S, etcétera. ¿Quiénes son los grandes señores que están especulando con el retiro del dólar del mercado? Los economistas neoliberales de cuello blanco y corbata, como de costumbre nos dan mil justificaciones. Saben que tiene mucho sentido “a río revuelto ganancia de pescadores”. Nos engañan y nos mienten, pensando que somos ignorantes. Se alimentan de las tesis económicas que aterran, al mejor estilo de los dioses mitológicos. Tienen carta abierta porque manejan el sistema económico hipertrofiado. Se ríen en la cara del presidente del Banco Central. Hay millones de dólares para endosarlos a sus fortunas. Nos ponen la amenaza de “Recesión” y la caída libre de las Pymes en la pérdida de 300.000 empleos. Todo es posible cuando el país no genera más productividad, nuevas industrias tecnológicas y adolece de una carta de navegación de futuro.

En otra cancha de los hechos. Por esto mismo que se hace imprescindible, condenar en todos los tonos, la delincuencia en las tiendas y supermercados, la destrucción de los bienes públicos y privados y la violencia criminal, venga de donde venga. Esta ola de movimientos cívicos que busca un crecimiento más equitativo y satisfacción de las necesidades humanas serán los pilares para que nuestra sociedad vuelva a construir los caminos de la civilización del siglo XXI.

Sin embargo, en defensa de nuestra soberanía y de un nuevo rol de estado, la izquierda no puede caer en efectos propagandísticos y debiera priorizar los temas más importantes en todas las instancias de participación ciudadana. No se le puede pedir “peras al olmo” dice un viejo refrán. Es muy cierto, no se le puede pedir a un gato que se convierta en un tigre. Lo mismo, a un caballo de un “victoria” que se vuelva en un caballo de carrera. En tal pragmatismo, hay que avanzar despojados de los errores del pasado. El rol de Estado y más poder para las Regiones, no se pueden dejar sin abordar en una discusión en una nueva Constitución. Aún, sabiendo de antemano que “la cocina” vuelve a funcionar, implementando la política del gato pardo “discutir todo para no cambiar nada”. Pero, son los juegos de la misma política desprestigiada. Para tal caso, está la denuncia y para quien se trabaja en el parlamento. La movilización social se repliega pero es un tsunami que en cualquier momento llega.

Pues, en este escenario no se le puede pedir al presidente Piñera algo que no está en su ADN. También, llegó al poder con una agenda política de derecha, ahora puesto en este trance de las grandes movilizaciones que han paralizado el país, tratará de hacer algo que no está en su sangre y contra su génesis del imperio del capital. Pienso, que llegó el momento de encauzar las demandas de las grandes mayorías del pueblo, los líderes en forma responsable, moderada y comprometida en los cambios Constitucionales. Siempre por la vía pacífica e institucional. Las demandas sociales siguen en pie.

Los grupos minoritarios que rechazan la democracia y la expresión ciudadana pacífica, aquellos que se aprovechan del bien común, los que no paran de robar y de llevar la destrucción por los cuatro costados del país. Los que alimentan las condiciones para un golpe de estado y el miedo del 73. Debemos denunciarlos por todos los medios posibles. Nuestra tarea es superar estos difíciles momentos, es la gente la que debe ganar, superemos la crisis y recuperemos el progreso de nuestra ciudad y del país. No será fácil porque el gran capital que no tiene patria no regala nada…

Nelson C. Mondaca Ijalba
nmonijalba@gmail.com