ANA MARIA TIEMANN D.


Ana María Tiemann D. Secretaria Ministerial de Gobierno Región de Tarapacá.

Se ha cumplido un mes de las recientes manifestaciones que ponen distintas demandas en el centro de la discusión y de la vida de todo un país. Nos hemos visto remecidos, de distintas maneras, como individuos y también como sociedad, a partir de lo cual debemos aprender a sacar lecciones y sobre ellas sembrar un nuevo Chile lleno de esperanzas.

Nuestro Presidente Sebastián Piñera E. nos ha expresado muy claramente que “hemos conocido las legítimas manifestaciones de millones y millones de chilenos y chilenas que piden y anhelan un Chile más justo y más equitativo, un Chile con mayor igualdad de oportunidades y con menos abusos, un Chile con más dignidad para todos y menos privilegios para algunos. La desigualdad no es sólo un tema material, también tiene que ver con la forma en que el Estado se relaciona con los ciudadanos, con la forma en que las empresas se relacionan con sus trabajadores, con sus proveedores y con sus consumidores y con la forma en que todos los ciudadanos nos relacionamos entre nosotros mismos”.

El Presidente Piñera también fue muy categórico en señalar que sólo podremos mejorar nuestra relación y superar las desigualdades e injusticias si somos también capaces de vivir en paz y condenar todo tipo de violencia, venga de donde venga.

El martes pasado, después de una noche negra de mucha destrucción y violencia, nuestro Presidente propuso a todos los chilenos tres grandes acuerdos: un Acuerdo por la Paz, un Acuerdo por la Justicia Social y un Acuerdo por una Nueva Constitución.

Cito textual parte del discurso del Presidente Piñera: “El Acuerdo por la Paz no significa solamente resguardar el orden público y la seguridad ciudadana, significa mucho más, significa también fortalecer la amistad cívica entre todos los chilenos, significa regirse por el Estado de Derecho y respetar la ley, significa respetar los Derechos Humanos de todos, significa pacificar los espíritus, de forma que usted y su familia y todas las familias chilenas puedan vivir, estudiarse, trabajar o recrearse en paz, con seguridad y así poder ejercer en plenitud su libertad y sus derechos. El Acuerdo por la Justicia Social significa avanzar, con una renovada voluntad y un claro sentido de urgencia, para mejorar las pensiones de nuestros adultos mayores, para mejorar los ingresos de nuestros trabajadores, mejorar la salud de nuestras familias, y para asegurar, a través de precios razonables de los servicios básicos como el transporte público, la electricidad, el agua o los peajes, que las familias enfrenten un costo de la vida que reduzca el temor que afecta a tantas familias de no saber si van a poder llegar a fin de mes”.

La gran mayoría de las fuerzas políticas del país lograron un histórico acuerdo para una Nueva Constitución, para lo cual ya se ha establecido un cronograma, y que estoy segura convocará a participar a la gran mayoría de los chilenos. El Presidente también nos aseguró de que no habrá impunidad por los atentados y abusos contra los derechos humanos, que estos serán investigados y que los Tribunales harán justicia.

Ahora todos tenemos un gran desafío: cuidar nuestra democracia, participar en ella. En poco más de cuatro meses deberemos pronunciarnos en un proceso eleccionario. Mientras tanto informémonos, reflexionemos y finalmente asumamos nuestra responsabilidad cívica participando en la convocatoria que redactará nuestra nueva Carta Magna.

Mientras tanto, nuestro Gobierno ha escuchado a sus ciudadanos y continúa trabajando en la Agenda Social, que nos permitirá seguir avanzando y reducir las desigualdades para lograr un Chile más Justo.