Miguel Díaz Fuentealba*


Miguel Díaz Fuentealba Presidente Cámara Comercio Detallista y Turismo A.G.

Cuando las grandes esperanzas de los más de 100 locatarios estaban cifradas, en que el viejo slogan levantado ya hace más de cuatro décadas, para ser más preciso, desde el retorno de la democracia, con gobiernos civiles, y que se identificó como el de la ETERNA ESPERA para el Mercado Centenario, parecía quedar en el recuerdo y en los anales de la historia de este hermoso palacio de la gastronomía y de la actividad comercial iquiqueña, nos sobreviene la noticia que los 70 millones de pesos asignados, al mercado a través del programa de Barrio Comerciales, se desploman.

Así es. Ejecutivos de SERCOTEC nos informan verbalmente que dichos fondos tendrán otro destino, volviendo a reverdecer el viejo slogan de la ETERNA ESPERA para el viejo Mercado Centenario.

Cuando se inicia este proyecto, todo era alegría, esperanza, y buenos augurios. El motivo del retiro una deuda previsional de hace más de 20 años, de una antigua Administración al interior del Mercado, que no es atribuible a los actuales directivos.

Deuda previsional, que además la AFP nunca informó, a las nuevas y sucesivas administraciones, con el fin de superar el tema, cuando los valores eran modestos. En una complicidad la AFP guardó silencio en espera que tal valor originario fuese creciendo en intereses, y tasas que llevan la cifra a valores impresionantes.

Digamos, que entre tanto, en la administración del gobierno pasado, el Mercado Centenario, se adjudicó con la misma situación jurídica actual, sin cambiar nada, dos proyectos. Uno por 22 millones de pesos para el sistema de instalar cámaras de seguridad y otro por 18 millones de pesos, para el pintado del Mercado Centenario.

En honor a la verdad nunca el Mercado Centenario ha sido del agrado de las autoridades políticas, por alguna extraña razón. Todos los gobiernos regionales anteriores, fuera de visitarlo y ofrecer apoyo, nunca lo concretaron.

El hecho de que sea privado, no es motivo suficiente, pues vemos que se han destinado millones de pesos a las corporaciones que mantienen las oficinas salitreras Santa Laura y Humberstone o al mismo Estadio Regional, que son utilizados por entes privados y ambos igualmente le cobran a la gente.

Se nos pidió que formáramos un sindicato para concretar los 70 millones y así se hizo. No obstante existir una tercera alternativa más expedita y rápida que era viable para concretar tal inversión, a través de la forma jurídica de una Asociación Gremial, que cuenta con RUT. No se aceptó esta alternativa.
Una triste pena que nos dan al terminar el año.

En consecuencia la ETERNA ESPERA continuará.