«Nos atacan con piedras, botellas y molotov. El nivel de violencia supera lo normal», contó un funcionario a la Alta Comisionada para los DDHH.

En el informe dado a conocer hoy viernes por la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU (Acnudh), se constató «una gran cantidad de actos de violencia contra funcionarios encargados de hacer cumplir la ley».

De acuerdo con la información entregada por el Ministerio del Interior a la misión de la ONU, que visitó el país tras el inicio de la crisis social, 2.705 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos entre el 18 de octubre y 6 de diciembre.

A medida de ejemplo, relataron que «el 27 de octubre en Santiago, el Teniente de Fuerzas Especiales Camilo Parragué (25 años) sufrió una fractura abierta del húmero como resultado de que personas encapuchadas le arrojaron piedras y lo arrojaron al suelo donde fue atropellado por un autobús».

«El 6 de noviembre, la Cabo Segundo de Fuerzas Especiales, María José Hernández Torres (25 años) y la Carabinero Abigail Abusto Cárdenas sufrieron quemaduras faciales graves debido a una bomba molotov lanzada en una manifestación en Santiago. La Acnudh se entrevistó también con un Carabinero de Fuerzas Especiales que se encontraba hospitalizado tras haber recibido un fuerte golpe con un ladrillo en la zona genital, en una manifestación el 1 de noviembre en Santiago», manifestó.

«Carabineros, el Ejército y la Fuerza Aérea han sufrido ataques contra sus dependencias (en San Antonio y Copiapó) y saqueos. Según información proporcionada por el Ministerio de Justicia, 243 ataques a cuarteles policiales habrían tenido lugar entre el 19 de octubre y el 6 de diciembre”.