EL SOL DE IQUIQUE


La crisis social, que está de vacaciones, nació en forma espontánea, aunque se diga que esta comandada por los hilos de castrochavismo, no es así. Esto venía incubándose durante mucho tiempo y estalló. Varios medios internacionales siempre dejaron claro que Chile era el laboratorio del neoliberalismo, pero éramos gatos de cola pelá.

Pero esta crisis social ha dejado mudos a los exconcertacionistas y exnuevamayoría y, qué decir del Frente Amplio, se desinfló como globo de cumpleaños.

Por eso parece extraño, por decir algo educado, que algunos miembros de la oposición escriban por estos días en Twitter, instando a que sigan la luchas y apoyan que haya una nueva constitución.

Esto es subirse al carro de la victoria. Estas manifestaciones no les pertenecen a los políticos opositores, menos a los de escritorio que jamás ensuciaron los zapatos. Arrogarse una lucha de la gente, es una patudez del porte de un buque.