EL MARTILLO


Esto ya no tiene nombre, antes era la cantidad de cables en los postes de Iquique, pero parece que eso ya no es tema porque nadie toma asunto sobre el descableado, ya que se tiran la pelota entre servicios y empresas. Por lo tanto, la gente ya se acostumbró a ese escenario, ahora es el peligro de la cantidad de cables colgados que existen en las calles de la ciudad.

Lo único que habla esta problemática, es la inoperancia de las autoridades a cargo de resolver y que realizan hitos comunicacionales comentando que se resuelve la gran carga de cables, pero que solo son palabras al viento al contrario se ven más cables.

Si uno camina por el centro u otra calle de la ciudad y levanta la vista, se da cuenta de la verdadera tela de araña o enjambre de cables que deben soportar los postes de Iquique.
Parece que hay que hacer un curso de calidad de vida urbana para entender que se ve feo, peligroso y desordenado este tema. Lo lamentable es que Iquique cada día se afea más con este tipo cosas, acompañado de que nadie hace nada o mejor dicho ninguna autoridad asume este desafío en serio y logre sacar la cantidad de cables inútiles que adornan el paisaje de Iquique. Esto debe abordarse rápida y enérgicamente.

Bien, así no mas es la cosa, al parecer hay que puro acostumbrarse, porque de mejorar esta situación no se ve buen futuro.