El Joaquín Phoenix era el máximo favorito para ganar el Oscar al mejor actor, una categoría a la que ha estado nominado en tres ocasiones –tiene otra como actor de reparto por su malvado emperador Cómodo de Gladiator (2000)- por un trabajo  en la piel del Joker, un personaje que le obligó, entre otras cosas, a adelgazar 23 kilos y al que él le ha dotado de una personalidad arrolladora: de ser un hombre enfermo ninguneado por la sociedad que solo pretende convertirse en cómico y hacer reír a la gente a erigirse en el payaso villano de la eterna sonrisa pintada y enemigo número uno de Batman.

¿Qué dijo Joaquín Phoenix?:

«Me siento lleno de gratitud en este momento y no me siento por encima de ninguno de mis compañeros, compartimos la misma riqueza que es el amor por el cine. No sé dónde estaría sin ello. Uno de los principales dones es la posibilidad de utilizar nuestra voz. He estado pensando mucho en algunos de los problemas angustiosos a los que nos enfrentamos colectivamente, y creo que a veces sentimos, o nos hacen sentir, que defendemos diferentes causas. Pero yo veo algo en común. Estamos hablando de desigualdad de género, de racismo, de LGTB, de los animales… estamos hablando de la lucha contra las injusticias», ha comenzado diciendo, destacando como siempre son su vergüenza inicial para hablar en público.

«Estamos hablando de la lucha contra la creencia de que una nación, un pueblo o una raza tiene derecho a explotar, dominar, controlar y usar a los otros con impunidad. Nos hemos desconectado mucho del mundo natural y estamos en un mundo egocéntrico y explotamos nuestro entorno para nuestro bien. Entramos en el mundo natural y saqueamos sus recursos. Nos sentimos con derecho a inseminar artificialmente a una vaca y, cuando ella da a luz, robarle a su bebé. Aunque sus gritos de angustia son inconfundibles. Y luego tomamos su leche, que era destinado a su ternero, y lo ponemos en nuestro café y nuestro cereal».

«Y creo que tememos la idea del cambio personal, porque pensamos que tenemos que sacrificar algo para renunciar a algo, pero los seres humanos, en nuestro mejor momento, somos tan inventivos, creativos e ingeniosos… y creo que cuando usamos el amor y la compasión como nuestros principios rectores podemos crear, desarrollar e implementar sistemas de cambio que sean beneficiosos para todos los seres y para el medio ambiente», continúa, ganándose el aplauso de sus compañeros en más de una ocasión.

«Ahora, he sido un sinvergüenza. He sido egoísta. He sido cruel a veces, difícil de trabajar y desagradecido, pero muchos de ustedes en esta sala me han dado una segunda oportunidad y creo que es cuando estamos en nuestro mejor momento, cuando nos apoyamos mutuamente, no cuando nos cancelamos unos a otros por errores pasados… cuando nos ayudamos mutuamente a crecer, cuando nos educamos, cuando nos guiamos hacia la redención. Eso es lo mejor de la humanidad. Mi hermano*, cuando tenía 17 años, escribió esta letra: ‘corre al rescate y la paz vendrá después. Gracias”.


*Su hermano River Phoenix, quien murió de una sobredosis a los 23 años.